La victoria de Luiz Inácio Lula da Silva en el balotaje presidencial de Brasil generó una reacción negativa en los mercados financieros. Las acciones de empresas brasileñas registraron fuertes bajas en las operaciones previas a la apertura de este lunes, mientras que la moneda quedó bajo presión.
El fondo cotizado EWZ, que reúne acciones de empresas brasileñas de mediana y gran capitalización, cayó cerca de un 20%. Entre las compañías con mayores pérdidas se encontraban Petrobras e Itaú, cuyos papeles retrocedían casi un 13%.
En paralelo, los futuros del real brasileño registraron una depreciación del 10%. El comportamiento de la moneda es un factor relevante para la Argentina, tanto por la relación comercial entre ambos países como por su incidencia en la competitividad de las economías.
El analista financiero Nau Bernues advirtió que el tipo de cambio bilateral se encontraba en niveles similares a los de noviembre de 2023, cuando el peso argentino tenía un valor elevado en relación con la moneda brasileña.
Para la Argentina, el resultado electoral también abre interrogantes sobre el vínculo político entre ambos gobiernos y el funcionamiento del Mercosur. Según Bernues, el impacto de la elección debe analizarse a partir de tres factores: el real, las reglas del bloque regional y una relación política que atraviesa un momento complejo.
Desde el Centro de Estudios Políticos y Económicos (CEPEC) señalaron que las primeras cifras anticipaban caídas en acciones, bancos y empresas brasileñas, además de presiones sobre el real. Sin embargo, remarcaron que sería necesario observar la apertura de los mercados para determinar la magnitud del movimiento y establecer cuánto del resultado electoral ya estaba incorporado en los precios.
Brasil es uno de los principales socios comerciales de la Argentina. Por eso, una mayor volatilidad en sus mercados podría extenderse a otros activos de la región, aunque todavía no estaba claro si las pérdidas quedarían concentradas en el mercado brasileño o alcanzarían a otras economías emergentes.
La evolución del real, las acciones bancarias y Petrobras serán algunas de las referencias para evaluar la reacción de los inversores y determinar si las primeras caídas responden a una sobrerreacción inicial o anticipan una tendencia más persistente.



