Así, revirtió el rojo con el que había cerrado el primer trimestre de 2026. También aumentó la deuda externa.
La cuenta corriente de la balanza de pagos registró un superávit de US$2.214 millones durante el segundo trimestre de 2026, según los datos difundidos por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC). El resultado significó una mejora respecto del déficit registrado durante los primeros tres meses del año y estuvo principalmente relacionado con el fuerte crecimiento de las exportaciones.
Entre abril y junio, las ventas argentinas al exterior de bienes alcanzaron los US$27.557 millones, mientras que las exportaciones de servicios sumaron otros US$4.942 millones. En conjunto, representaron ingresos por US$32.499 millones, un 28,2% más que en el mismo período de 2025.
El intercambio de bienes fue el principal factor detrás del resultado positivo. Durante el trimestre, la balanza comercial de bienes dejó un saldo favorable de US$9.293 millones. A este resultado se sumó un superávit de US$1.055 millones en el ingreso secundario.
Sin embargo, parte de esos ingresos fueron compensados por otros movimientos de la cuenta corriente. El ingreso primario presentó un déficit de US$6.032 millones, mientras que la balanza de servicios tuvo un resultado negativo de US$2.102 millones.
Un cambio respecto del año anterior
El resultado del segundo trimestre también marcó una diferencia importante frente al mismo período de 2025. Un año atrás, la cuenta corriente había registrado un déficit de US$2.452 millones.
La mejora estuvo explicada principalmente por el aumento de las exportaciones de bienes, que aportaron unos US$6.500 millones adicionales en la comparación interanual. También contribuyeron una reducción de US$330 millones en el déficit de servicios y una disminución de US$125 millones en las importaciones de bienes.
De esta manera, el comportamiento del comercio exterior volvió a tener un papel central en el resultado de las cuentas externas argentinas. El crecimiento de las ventas al exterior permitió compensar parte de la salida de divisas asociada a servicios, rentas de inversiones y otros movimientos registrados durante el período.
La deuda externa también aumentó
El informe del INDEC mostró, al mismo tiempo, un incremento del endeudamiento externo. Al cierre de junio, la deuda externa bruta total alcanzó los US$327.855 millones, unos US$4.724 millones más que al finalizar el primer trimestre.
El aumento estuvo concentrado principalmente en el Gobierno, cuyo stock de deuda externa llegó a US$181.113 millones, con una suba de US$6.534 millones respecto de marzo. De esta manera, el sector público representó más de la mitad de la deuda externa total.
En sentido contrario, el endeudamiento del Banco Central se redujo en US$1.527 millones, hasta los US$33.226 millones. También disminuyó la deuda correspondiente a sociedades no financieras, hogares e instituciones sin fines de lucro.
El dólar como principal moneda de la deuda
La mayor parte de los compromisos externos se encuentra denominada en dólares. A fines del segundo trimestre, los pasivos en esa moneda alcanzaron los US$222.258 millones, equivalentes al 67,8% del total.
Los Derechos Especiales de Giro representaron otro 19,7%, con US$64.587 millones, de los cuales US$57.705 millones correspondieron a obligaciones con el Fondo Monetario Internacional. El yuan concentró el 6,5%, el euro el 3,7% y el peso argentino el 1,9%.
El resultado del segundo trimestre dejó así dos movimientos simultáneos en las cuentas externas: por un lado, una fuerte mejora del saldo corriente impulsada por las exportaciones; por otro, un aumento del stock de deuda externa. La evolución de ambos indicadores será clave para seguir la situación de las cuentas externas durante la segunda mitad del año.



