A la disparidad entre regiones, se suma la dificultad de trasladar a la actividad real el saldo exportador. Sólo una provincia logró un derrame que se refleje en los salarios.
El crecimiento de las exportaciones tuvo efectos diferentes sobre las economías de seis provincias argentinas vinculadas principalmente con los hidrocarburos, la minería y la actividad agropecuaria. El desempeño de Neuquén, San Juan, Salta, Córdoba, Buenos Aires y Santa Cruz mostró diferencias en materia de producción y salarios entre 2023 y 2025.
Neuquén fue la provincia donde el crecimiento de la actividad exportadora tuvo mayor impacto sobre el conjunto de la economía. El desarrollo de la producción de petróleo y gas, principalmente a partir de Vaca Muerta, estuvo acompañado por un incremento de otros sectores, especialmente aquellos vinculados con bienes transables. En ese período, la masa salarial de la provincia aumentó 17%.
En San Juan y Salta, el crecimiento de la producción minera también estuvo acompañado por una mejora de la masa salarial, aunque de menor magnitud. En ambas provincias, el incremento fue del 5% entre 2023 y 2025. En San Juan, además, aumentó la producción de otros bienes transables vinculados con la actividad minera. En cambio, los sectores no transables, como el comercio, la construcción y los servicios, tuvieron un menor crecimiento.
Córdoba y la provincia de Buenos Aires registraron un buen desempeño de la actividad agropecuaria, aunque el crecimiento no se trasladó de la misma manera al resto de sus economías. En Buenos Aires, la masa salarial cayó 2% durante los dos años analizados, mientras que en Córdoba se mantuvo estable.
Santa Cruz presentó una evolución diferente. La producción minera, principalmente de oro y plata, creció 21%. Sin embargo, la caída de otros sectores, especialmente de actividades vinculadas con bienes transables, compensó ese incremento. La provincia registró una disminución del 15% en su masa salarial.
El desempeño de estas provincias se produjo en un contexto de crecimiento de las exportaciones argentinas. Durante el segundo trimestre de 2026, las exportaciones fueron el único componente de la demanda que registró una variación positiva, con un aumento de 2,5% respecto del primer trimestre. En el mismo período, el consumo privado cayó 2,4%, la inversión retrocedió 0,8% y el gasto público disminuyó 2,3%.
La composición de las exportaciones argentinas también mostró cambios recientes. El complejo petrolero redujo la distancia respecto del complejo sojero, que continúa entre los principales sectores exportadores, mientras que el litio se incorporó al grupo de los diez complejos con mayores ventas externas.
La Patagonia incrementó su participación en las exportaciones nacionales. Neuquén pasó de representar el 5,5% del total al 8,7%, mientras que Santa Cruz aumentó su participación del 3,1% al 4,3%.
En Neuquén, el petróleo explicó el 90,7% de las exportaciones provinciales. En Santa Cruz, en tanto, los metales preciosos —principalmente oro y plata— representaron el 75,2% de las ventas externas.
El crecimiento de las exportaciones, por lo tanto, tuvo una evolución diferente según la estructura productiva de cada provincia y el peso de las actividades vinculadas con los mercados externos.



