En medio de un contexto de crisis para el sector, la entidad realizará su acto conmemorativo en una fábrica del partido bonaerense de Malvinas Argentinas. El Presidente no participará del acto.
El Día de la Industria encuentra este año a uno de los principales sectores productivos del país atravesando un momento de particular incertidumbre. La Unión Industrial Argentina (UIA) realizará este miércoles su acto central en una planta farmacéutica de Malvinas Argentinas, donde su presidente, Martín Rappallini, expondrá las principales preocupaciones de los empresarios frente a un escenario que combina menor producción, caída de las ventas y dificultades para sostener la actividad.
Los números que maneja el sector reflejan la magnitud del problema. La actividad industrial acumula una contracción superior al 2% y, según los datos difundidos por la entidad, alrededor de 3.000 fábricas dejaron de funcionar. A esto se suma una importante capacidad productiva que permanece sin utilizar, una señal de las dificultades que atraviesan numerosas empresas para mantener sus niveles habituales de producción.
Uno de los temas que genera mayor inquietud entre los industriales es la creciente presencia de productos importados. La apertura comercial impulsada por el Gobierno modificó las condiciones de competencia para las empresas nacionales y golpeó especialmente a algunas ramas de la producción, entre ellas la siderurgia, los textiles, los neumáticos y la metalurgia. China aparece además como uno de los países que ganó mayor presencia en distintos mercados.
La preocupación empresarial se explica también por la debilidad del consumo interno. La pérdida de poder adquisitivo de los salarios redujo la demanda de numerosos productos, mientras que las dificultades para acceder al crédito limitaron las posibilidades de consumo y, al mismo tiempo, complicaron las decisiones de inversión de las compañías. Para muchas industrias, la combinación de menor demanda y mayor competencia externa se convirtió en uno de los principales obstáculos para recuperar el nivel de actividad.
En paralelo, la relación entre la UIA y la administración de Javier Milei atraviesa un período de tensión. Desde el Gobierno cuestionan los reclamos de determinados sectores empresarios y sostienen que parte de la industria busca mantener beneficios o protecciones para poder producir. Del otro lado, los industriales plantean que la apertura económica debe estar acompañada por condiciones que permitan a las empresas locales competir, invertir y sostener los puestos de trabajo.
El acto previsto para este miércoles tendrá además presencia del Gobierno nacional. Aunque inicialmente se había informado que participaría el jefe de Gabinete, Diego Santilli, finalmente quien asistirá será el ministro de Salud, Mario Lugones. La presencia de un funcionario oficial en la celebración adquiere relevancia en un contexto donde las diferencias entre el sector industrial y la Casa Rosada siguen abiertas.
La discusión de fondo excede, de todos modos, el acto por el Día de la Industria. El sector busca recuperar actividad y competitividad, mientras el Gobierno sostiene su estrategia de apertura y reducción de regulaciones como parte de su programa económico. En ese punto aparece uno de los principales desafíos: determinar si la industria argentina podrá adaptarse al nuevo escenario sin que el proceso implique una pérdida mayor de empresas y capacidad productiva.
Con este panorama, la celebración llega más como una oportunidad para poner en discusión el futuro de la industria que como una jornada para festejar resultados. El desafío será encontrar un camino que permita aumentar la producción y las inversiones, mejorar la competitividad y generar empleo, en una economía que atraviesa una profunda transformación y en la que empresarios y Gobierno todavía tienen importantes diferencias por resolver.



