La firma de la familia Fenoglio desembarcó en Egipto, mientras planea aumentar su producción en el continente europeo para continuar abriéndose paso en nuevos destinos comerciales.
Franuí no para de crecer, y no sólo en Argentina la firma de la familia Fenoglio se consolida con firmeza: en 2025 cerró el año con presencia en 50 países y una producción que rondaba los 50 millones de unidades anuales. Ahora, sumó nuevos destinos y canales de venta mientras avanza con las inversiones para aumentar su capacidad en Europa.
La compañía tiene en marcha un desembolso de 25 millones de euros entre 2025 y 2026 en su planta de Valencia, desde donde abastece al mercado europeo. El plan incluye nuevas líneas de producción, un centro logístico y la ampliación de la fábrica.
Este año, además, Franuí sumó nuevos mercados en África, Europa y Oceanía, entre ellos Egipto y Kosovo. En el mercado egipcio, comenzó a venderse en Seoudi Supermarket, una cadena premium que la empresa eligió como primer punto de entrada al país.
“Cuando una marca importada llega a un nuevo país, la percepción se empieza a formar desde el primer encuentro. No da lo mismo aparecer en cualquier lugar. El contexto importa”, explicó Leticia Fenoglio, CEO y cofundadora de Franuí y Rapanui.
Kosovo también se incorporó recientemente al mapa de la compañía. Allí, Franuí ya se comercializa en más de 200 puntos de venta. El ingreso estuvo acompañado por una campaña para promocionar Franuí Pink, una de las variedades que la empresa sumó en los últimos años.
Este año los potes con el ya tradicional pote de bombones de frambuesa helada y bañada en chocolate también comenzaron a venderse en tiendas de 7-Eleven en Australia y Dinamarca. La llegada al mercado danés cumple uno de los objetivos que la empresa se había fijado para este año. En diciembre pasado, Fenoglio había mencionado a ese país junto con Islandia y Noruega entre los destinos europeos que todavía quedaban por sumar.
Presencia fuera de las góndolas y plan de crecimiento industrial
Aunque el principal canal de venta para Franuí sean las tiendas y supermercados, también se puede conseguir en otro tipo de comercios: cafeterías, restaurantes y bares, a través de aplicaciones de delivery, e incluso en cines y estaciones de servicio. Además, la compañía mantiene un acuerdo con Starbucks en 13 países.
Por su parte, Fenoglio destacó la importancia de ingresar a las tiendas de conveniencia ya que “forman parte de la rutina real de las personas”, según explicó.
Respecto a la producción para abastecer los mercados europeos, y el resto de regiones, la planta de Valencia fue uno de los primeros pasos que dio la familia Fenoglio para llevar Franuí fuera de la Argentina. La fábrica comenzó a operar en 2020 y, en diciembre de ese mismo año, se vendió el primer pote de la marca en el exterior.
El comienzo, sin embargo, coincidió con la pandemia y demoró los planes de la compañía. Hasta ese momento, el producto se comercializaba principalmente en los locales de Rapanui, donde los clientes podían probarlo. Al salir al exterior, la empresa se encontró con la dificultad de explicarles a los compradores qué era y en qué categoría ubicarlo.
El panorama empezó a cambiar en 2022, con el regreso de las ferias internacionales y las degustaciones presenciales. Rumania fue uno de los primeros países donde el producto tuvo una fuerte recepción. Luego siguieron Israel, Francia, Alemania, Países Bajos e Italia. A fines de 2025, Franuí ya estaba presente en 50 mercados.
Actualmente, la marca produce en Bariloche, Fátima (en la provincia de Buenos Aires) y Valencia. El próximo objetivo que analiza la empresa es dónde instalar su próxima planta, y Estados Unidos aparece como una de las alternativas. Por el momento, Franuí tiene presencia en Nueva York y Florida, pero aún moderada, e ingresar al mercado norteamericano es uno de los anhelos que aparecen en el horizonte de esta marca que lleva el sabor argentino al mundo.



