La firma vuelve a poner en funcionamiento su planta de Salinas del Bebedero, provincia de San Luis, la cual había sufrido un incendio en 2023. Ahora producirá hasta 50 toneladas por hora.
La empresa Dos Anclas, que entre sus productos más reconocidos tiene la sal de mesa más consumida por todos los argentinos, volvió a poner en funcionamiento pleno su planta de Salinas del Bebedero, en la provincia de San Luis. Con una inversión de 25 millones de dólares, Dos Anclas reactivó la fábrica que había sido golpeada por un incendio que dañó sus instalaciones más importantes hace tan sólo tres años.
La compañía aprovechó la reconstrucción para montar una fábrica con nueva tecnología, modificar parte de sus procesos industriales, incorporar equipamiento y sumar capacidad logística en un complejo estratégico para un negocio que abastece tanto al consumo masivo como a otras industrias.
Ahora, el establecimiento posee 5.000 metros cuadrados de superficie, casi 20 metros de altura y fue construido con materiales y tecnología adaptados especialmente a las condiciones que genera la actividad dentro de una salina.
Mediante un comunicado enviado a la prensa, fuentes de la empresa aseguran que las nuevas instalaciones están preparadas para procesar hasta 50 toneladas por hora, a partir de una línea que integra desde la recepción de la materia prima hasta el lavado, secado, clasificación, remolienda y posterior envasado.
La compañía completará el esquema con el nuevo Centro de Distribución San Luis, que funcionará dentro del mismo complejo y tendrá capacidad para unas 4.000 posiciones de almacenamiento.
Se trata de uno de los principales desembolsos industriales recientes de la empresa y marca el cierre de un período de tres años que comenzó con la destrucción de la anterior nave de producción.
La capacidad de recuperación tras el incendio que detuvo la producción
La reapertura tuvo también una fuerte carga simbólica para los accionistas y ejecutivos de la compañía que organizaron un acto del cual participaron autoridades de Dos Anclas y de su principal accionista, Grupo FV, además del gobernador de San Luis, Claudio Poggi, funcionarios provinciales y municipales, empleados, clientes y proveedores.
Durante la jornada se recorrió la nueva nave industrial y se realizó el encendido simbólico de las instalaciones. Al respecto, Miguel Viegener, presidente de Dos Anclas, recordó allí el impacto que tuvo el incendio sobre la empresa: “Hace tres años, el incendio que destruyó la planta nos enfrentó a una de las pruebas más difíciles de nuestra historia y quiero agradecer a todos los que hicieron posible estar hoy aquí”.
El siniestro obligó a la compañía a atravesar un largo proceso hasta recuperar plenamente el establecimiento pero la decisión fue no limitar la inversión a reconstruir exactamente lo que había sido destruido.
“Hoy celebramos un nuevo comienzo, honramos lo que superamos y renovamos nuestro compromiso con el futuro”, sostuvo Viegener, quien también definió cuál es la expectativa de la empresa después de completar el proyecto al agregar que “la planta será el punto de partida de una nueva etapa de crecimiento, innovación y orgullo para todos”.
Planta integrada y expansión internacional
La importancia del establecimiento se explica por la integración del proceso productivo de Dos Anclas. En Salinas del Bebedero la compañía no realiza únicamente el fraccionamiento de un producto previamente elaborado sino que comienza con buena parte de la cadena.
Allí se extrae la sal del yacimiento y posteriormente realiza dentro del complejo las distintas etapas necesarias para convertir esa materia prima en un producto destinado tanto al consumo humano como a diferentes usos industriales.
El circuito incluye extracción, lavado, secado, aditivado y envasado, todo lo que convierte a Salinas del Bebedero en un activo estratégico porque concentra buena parte de una cadena que comienza directamente en el recurso natural y termina en los productos que llegan al mercado.
La empresa sostiene que trabaja bajo protocolos específicos de calidad para producir tanto los artículos destinados a los hogares argentinos como insumos utilizados por distintas ramas industriales.
En esta etapa, la compañía pretende que la mayor capacidad y flexibilidad de la nueva planta le permitan atender simultáneamente las necesidades del mercado argentino y los negocios externos.



