Axel Córdoba, de 26 años, fue reconocido por la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) con el Premio Joven Empresario Argentino 2023 por su emprendimiento Hydroplus, un hidrogel biodegradable y no tóxico que ahorra agua destinada al riego e incorpora nutrientes para el crecimiento de las plantas.
Córdoba inició el emprendimiento junto a su socio, Denis Álvarez, en pandemia cuando todavía estaban rindiendo las últimas materias de la carrera de Geología en la Universidad Nacional del Comahue, tras detectar una problemática común a nuestro país y el mundo: la escasez de agua.
Con el apoyo de la Fundación Pampa Energía y tras descubrir la eficiencia del uso de hidrogeles —aunque no había nada pensado especialmente para la agricultura ni que incorporara nutrientes naturales—, desarrollaron un prototipo que reducía la frecuencia de riego a la mitad.
Hoy, además del impacto social que generan al trabajar junto a huertas de mujeres en Fernández Oro dictando charlas sobre cómo cultivar sus alimentos empleando menos agua, el producto se vende en diversos puntos del país y se está dando a conocer en el exterior.
“Me sentía muy orgulloso de que todas estas instituciones ya estén empezando a ver por dónde tiene que ir el camino en los emprendimientos del futuro: pensar en el medio ambiente en el que operan, entender que los recursos son finitos, que tenemos que tener una mirada sostenible; es decir, aprovechar los recursos que tenemos, pero sin olvidarnos también de los que vienen después. Y que sean rentables, por supuesto”, manifestó.

Más Industrias conversó con Córdoba, sobre los obstáculos que debió enfrentar en los inicios del emprendimiento y sobre qué cambiaría para que los jóvenes emprendedores puedan desarrollarse mejor en nuestro país.
¿Cuáles son los principales obstáculos que tuvieron que enfrentar en el inicio de Hydroplus?
Tratar de vincular lo que era la universidad con la empresa, con la vinculación tecnológica. Llevarle nuestra idea a instituciones como el INTA, el INTI, y después estaciones experimentales, de prueba y comentarles hacia dónde queríamos llegar. Establecer convenios, alianzas, mientras estábamos rindiendo materias todavía. Fue bastante movida esta primera etapa, pero aprendimos un montón.
¿Qué conocimientos debe tener un joven empresario para emprender con éxito en la Argentina?
Creo que lo que más hay que tener es ganas y, sobre todo, un propósito que vaya de la mano con los ideales. Una vez que tienen eso en su emprendimiento, yo pienso que lo van a sacar, sea como sea, para adelante. Si ven en el camino que no tienen salud financiera, se van a ir para otro emprendimiento que sea más rentable o que cierre por todas sus patas, pero esa alma de emprendedor es lo esencial.
Después, el conocimiento que van a ir absorbiendo en el camino: entender el plan económico financiero, que es lo esencial de cualquier emprendimiento junto con que cumpla con el triple impacto, que mejore la vida del entorno en donde están y que tenga impacto medioambiental positivo.
Si vos pudieras cambiar algo para que los jóvenes emprendedores puedan desarrollarse mejor en nuestro país, ¿qué sería?
Hoy en día, en el país es muy difícil acceder a capital semilla a la hora de, por ejemplo, largar el prototipo. También, conseguir inversores. Y hay muy poco apoyo del Estado en cuanto al arranque de los emprendimientos.
La mayor cantidad de apoyo que recibimos fue de instituciones privadas, de fundaciones o del propio ecosistema emprendedor, de otros emprendedores. Del Estado solamente encontramos desafíos en cada paso que queríamos dar hacia la formalización del emprendimiento, hacia el crecimiento del producto, escalarlo. Eso es un punto de mejora muy importante, sobre todo si queremos tener empresas innovadoras, que exporten hacia el mundo. Y que produzcan conocimiento acá, en el país.

¿Que expectativas tenés para el 2024?
En Hydroplus lo que estamos buscando ahora, principalmente, es afianzarnos en el segmento de jardinería, huertas, proyectos de pequeña extensión. Y a futuro, expandirnos hacia la agricultura una vez que podamos cerrar varios de los ensayos que estamos haciendo con instituciones en cultivos de mayor escala.
Primero, tratar de cubrir la Argentina, empezar a ir hacia el Norte Grande, que es donde están teniendo en este momento el mayor problema de escasez de agua, y también en Patagonia, al Alto Valle de Río Negro y Neuquén.
Las expectativas que tenemos son muy conservadoras: ir evaluando de a poco el mercado que hay en Argentina. Mi socio Denis ahora está en España también, donde hay muchísima demanda del producto. Hace poco estuvimos en Arabia Saudita, donde fuimos como representantes de Argentina en la Copa Mundial de Emprendedores y quedamos como finalistas. El interés también fue muy favorable y están esperando que empecemos a exportar el producto, para probarlo en sus regiones.
Y para el país, ¿cuáles son tus expectativas?
Esperamos que sea lo mejor. Lo que fuera que ocurra con el país que siempre vamos a estar los emprendedores, la gente que lo saca laburando. Esperemos que siempre sea para mejor.



