Se trata del Banco BTG Pactual, el gigante brasileño de las finanzas, que ya se consolidó en Uruguay y Perú, y ahora comienza a pisar fuerte en Argentina.
En primera medida adquirió la filial de HSBC en Uruguay, ahí comenzó su expansión fuera de Brasil. Luego obtuvo la licencia bancaria en Perú, y ahora ha hecho lo propio en Argentina. Se trata del Banco BTG Pactual, el gigante de las finanzas que va ganando terreno en América Latina.
Actualmente, la firma liderada globalmente por Roberto Sallouti, es considerado como el mayor banco de inversión de América Latina y una de las plataformas de gestión de activos más grandes de los mercados emergentes.
La sigla BTG tiene su origen en “Back to General” (en referencia a volver a los orígenes tras separarse del banco suizo UBS), aunque de manera interna se toma como broma “Better Than Goldman”, por Goldman Sachs, el banco de inversión más importante del mundo.
Con sede en San Pablo y oficinas en los principales centros financieros del mundo (Nueva York, Londres, Hong Kong), su modelo de negocios se basa en una estructura de partnership que ha mantenido desde su fundación.
Maneja activos por aproximadamente 450.000 millones de dólares; tiene ingresos anuales que superan los 6.000 millones de dólares anuales; su Patrimonio Neto llega a los 5.000 millones de dólares y su rentabilidad (ROAE), es de un sólido 26,9%, consolidándose como uno de los bancos más eficientes de la región.
Tiene operaciones en 11 países y más de 10.000 colaboradores y su principal ejecutivo es André Esteves (Chairman y Senior Partner), considerado como el cerebro estratégico detrás del crecimiento del banco. Sallouti (CEO), por su parte, es el responsable de la ejecución de la estrategia global y la diversificación hacia la banca digital y corporativa.
Hasta ahora, la operación en Argentina ha estado centrada en su rol como Alyc (Agente de Liquidación y Compensación), destacándose en finanzas corporativas; estructuración de ONs (Obligaciones Negociables) para empresas del sector energético y agroindustrial, y análisis macroeconómico, con informes sobre la economía argentina que son de consulta obligatoria para inversores institucionales, especialmente en lo que respecta a proyecciones fiscales y monetarias.
Es además, un puente con Brasil, al ser el facilitador natural para las empresas argentinas que buscan captar capital del país vecino o expandirse hacia el mercado más grande de Sudamérica.
La llega a Argentina es el tercer paso de una expansión regional agresiva que se inició en Uruguay con la compra de la banca minorista y corporativa de HSBC Uruguay.
Siguió en Perú con la obtención de la licencia para operar como banco comercial de pleno derecho y continuó en Chile y Colombia, a partir de la consolidación de sus plataformas de gestión de activos.
En el mercado local opera bajo la figura de Alyc y tiene una fuerte presencia en Wealth Management y banca de inversión.
Sin embargo, el nuevo contexto económico, marcado por la desregulación financiera y la puesta en marcha del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), ha acelerado los planes de la entidad para escalar su estructura local, ya que la posibilidad de otorgar financiamiento directo y gestionar créditos corporativos de gran escala requiere una estructura bancaria que la actual licencia de Alyc no permite.
El sector minero y energético como motores de la inversión
La estrategia de BTG Pactual en el Cono Sur es clara: consolidar una plataforma regional robusta. En la Argentina, la mira está puesta en acompañar el flujo de capitales que prometen sectores estratégicos como la minería y la energía.
Según informes internos de la entidad distribuidos a inversores este mes, BTG proyecta que la inversión en el país podría escalar hasta el 20% del PBI para 2027, apalancada fundamentalmente por proyectos de infraestructura y gas natural licuado (GNL).
“Argentina debe crecer por inversión más que por consumo”, es el mantra que repiten los ejecutivos de la filial local. En ese esquema, la posibilidad de otorgar financiamiento directo y gestionar créditos corporativos de gran escala requiere una estructura bancaria que la actual licencia de Alyc no permite.
Por eso, sus autoridades piensan en dar un salto de escala pasando a operar como un banco con licencia plena. Para el gigante brasileño, el país ha dejado de ser solo una plaza de intermediación para convertirse en un mercado donde ven valor estratégico a largo plazo.



