Se trata de Grupo México, líder en minería y el mayor operador ferroviario del país norteamericano. Estaría interesado en la privatización del Belgrano Cargas, pero luego continuarían con los negocios en el país.
El Gobierno busca privatizar las principales líneas férreas del país, y en la lista de los principales candidatos a quedarse con las concesiones aparece uno de los mayores operadores de América del Norte: Grupo México Transporte (MXT), que buscará participar del proceso de privatización y analiza desembolsar más de 3.000 millones de dólares en infraestructura, material rodante, talleres y operación de los corredores ferroviarios estratégicos.
Si bien es el punto de partida, el arribo al país no se limitaría sólo al negocio de los trenes. Desde la compañía también confirmaron que observan oportunidades de inversión en minería y generación eléctrica, sectores que consideran llamados a protagonizar el próximo ciclo de crecimiento económico del país.
A pocos días de la publicación de los pliegos para la privatización de los ferrocarriles de carga, fuentes de Grupo México señalaron que mantienen firme su intención de competir por la operación de las líneas Belgrano, San Martín y Urquiza, consideradas claves para la logística de las exportaciones mineras y del agro.
Según explicaron, la modernización de la red ferroviaria representa una condición indispensable para aprovechar plenamente el potencial productivo del país en sectores como minería, energía y agroindustria.
Desde la empresa consideran que Argentina atraviesa una ventana de oportunidad inédita para las inversiones privadas, impulsada por las reformas económicas, la estabilidad regulatoria y los incentivos destinados a grandes proyectos de infraestructura y producción.
La compañía entiende que el sistema ferroviario nacional enfrenta un punto de inflexión. La necesidad de renovar vías, locomotoras, talleres y sistemas operativos aparece como un requisito fundamental para recuperar competitividad y acompañar el crecimiento proyectado de las exportaciones.
Buscarán replicar en Argentino lo hecho en México
La experiencia ferroviaria de Grupo México es uno de los principales argumentos con los que la compañía busca posicionarse en la futura licitación.
Hace casi tres décadas, el conglomerado adquirió mediante concesión el Ferrocarril Pacífico Norte y otros corredores estratégicos de México que hasta entonces eran operados por una empresa estatal en crisis financiera.
La privatización fue acompañada por inversiones cercanas a los 8.000 millones de dólares, destinadas a reconstruir infraestructura, incorporar tecnología y profesionalizar la operación.
El resultado fue una transformación profunda del sistema ferroviario mexicano. Actualmente, la división ferroviaria de Grupo México moviliza más de 133 millones de toneladas anuales, frente a las apenas 5 millones que transportaba antes de la concesión.
La velocidad promedio de los trenes pasó de 12 km/h a superar los 90 km/h en algunos tramos, mientras que la extensión de los convoyes aumentó de 35 a 150 vagones. Hoy la empresa opera casi 900 locomotoras, más de 35.000 carros ferroviarios y una red que conecta México con Estados Unidos y Canadá, convirtiéndose en uno de los sistemas de carga más competitivos del continente.



