Las pequeñas y medianas empresas podrán acceder a distintas alternativas para reestructurar sus deudas, con plazos de hasta seis años, tasas preferenciales y períodos de gracia de hasta 90 días, en el marco de las herramientas financieras presentadas por el Gobierno de La Pampa junto al Banco de La Pampa.
El anuncio se realizó en la sede de la Agencia I-COMEX y estuvo encabezado por el secretario de Trabajo, Marcelo Pedehontaa; el director ejecutivo de I-COMEX, Sebastián Lastiri; la vicepresidenta del Banco de La Pampa, Patricia Lázaro; y funcionarios del Ministerio de la Producción. También participaron representantes de la Asociación Empresaria Hotelera Gastronómica de La Pampa (AEHGLP), la Unión Industrial de La Pampa (UNILPA), la Cámara de Comercio, Industria y Producción de La Pampa (CACIPLP), la Cámara de Expendedores de Combustibles, Lubricantes y Afines (CECLA) y la Cámara de la Construcción.
Durante el encuentro se presentaron las políticas que la Provincia impulsa a través del Banco de La Pampa para facilitar el acceso al financiamiento, sostener la actividad económica, preservar el empleo y fortalecer el entramado productivo y comercial pampeano en un contexto económico nacional complejo.
Entre las medidas destacadas figura la línea destinada al pago de aguinaldos, que puso a disposición de las PyMEs —sector que genera más de 21.000 puestos de trabajo en la Provincia— un cupo de $350.000 millones en calificaciones. En esta edición, además, se incorporó a los comercios de cercanía que operan con la entidad bancaria. La asistencia permite financiar el pago de salarios, capital de trabajo o refinanciar deudas con una tasa nominal anual del 36%.
Asimismo, se ratificó la continuidad de las promociones financiadas por el Gobierno provincial, que representan una inversión superior a los $3.300 millones mensuales. Estas iniciativas permiten fortalecer la competitividad del comercio pampeano frente a las grandes cadenas y las plataformas de comercio electrónico, impulsando ventas que superan los $15.000 millones por mes.
En cuanto a las herramientas específicas para las PyMEs, aquellas que atraviesan dificultades financieras, pero aún no registran mora, podrán acceder a una línea de consolidación y reestructuración de deudas a 24 meses, con una tasa variable que inicialmente es del 36% TNA.
Por su parte, tanto las PyMEs como las familias con más de 90 días de atraso y que se encuentran excluidas del financiamiento tradicional dispondrán de planes de refinanciación de saldos irregulares a 36 meses, con una tasa fija del 40%, o a 72 meses, con una tasa fija del 48%. En todos los casos, las líneas contemplan hasta 90 días de gracia, brindando un mayor margen para la recuperación financiera.



