A través de su única operadora en el país, la petrolera estatal brasileña ingresaría al mercado de la comercialización de gas natural.
Petrobras, la compañía más importante en materia hidrocarburífera de Brasil, se había desprendido de sus activos en Argentina durante 2022. Se trata de Petrobras Operaciones (POSA) que en aquel entonces había sido adquirida por Pampa Energía, el holding que comanda Marcelo Mindlin y que pagó al Estado brasileño casi 900 millones para cerrar esa transacción.
Ahora, el directorio frenó la venta de uno de sus activos, un bloque con potencial en Vaca Muerta y el único campo que conservó en la cuenca neuquina tras la desinversión de la década pasada (en 2016, cuando había liquidado todas sus operaciones a excepción de POSA). Los motivos esgrimidos fueron los de “maximizar el valor de la cartera centrándose en activos rentables, reponer las reservas de petróleo y gas, incluida la exploración de nuevas fronteras, aumentar el suministro de gas natural y promover la descarbonización de las operaciones”.
Hasta septiembre de 2022, la producción de POSA en el campo fue de 1,52 millones de metros cúbicos por día de gas natural y 70.000 barriles diarios de petróleo, condensado y gasolina. La participación de Petrobras en POSA está dada mediante sus filiales, Petrobras International Braspetro, que ostenta el 95 %, y Petrobras Valores Internacionales de España que tiene el 5 % restante.
Para salir de ese negocio, la petrolera brasileña había contratado a la firma UBS Securities LLC como su asesor financiero exclusivo del proceso de desinversión que estaba enmarcado en un ambicioso plan de reducción de sus operaciones que había encarado la estatal brasileña para reducir su deuda, mejorar su perfil financiero y centrar las operaciones en los activos más rentables, principalmente los de explotación de hidrocarburos en aguas muy profundas.
Ahora, comenzará a invertir nuevamente en el país
A partir de 2023, el directorio de Petrobras decidió cancelar su salida total de la Argentina como parte de varias decisiones tomadas por el gobierno del presidente Luiz Inácio Lula Da Silva para recomponer la infraestructura de la compañía que había sido incluida en un proceso de desinversión que pretendió llevar a cabo Jair Bolsonaro.
Ahora, la compañía acaba de lograr la aprobación de las autoridades nacionales para incrementar sus operaciones en el mercado gasífero local, con su desembarco como nuevo comercializador de gas. Por lo menos así se desprende de la Resolución 528/2024 del Ente Nacional Regulador del Gas (Enargas) publicada este martes 10 de septiembre en el Boletín Oficial de la Nación. Las empresas contempladas en la norma pueden desarrollar la actividad cuando reciben gas natural como pago de regalías o servicios, en este caso, hasta el límite de lo que por tal concepto hayan percibido.
Fue en ese marco en el que Petrobras envió al Enargas una solicitud para ingresar a ese mercado como comercializador de gas natural, pedido realizado por Nilo Azevedo Duarte, en calidad de apoderado la sociedad estatal brasileña. De hecho, la Gerencia de Desempeño y Economía del Enargas elaboró un informe técnico manifestando que POSA “cumplió con la totalidad de los requisitos establecidos”.
Además, y en forma previa a la solicitud de inscripción, la empresa ya había abonado el derecho de inscripción y acercado las declaraciones juradas sobre inexistencia de deuda previsional (formulario 522/A); de incompatibilidades y limitaciones; de procesos de quiebra, convocatoria de acreedores, concurso preventivo o estado de liquidación por los últimos tres años, y también la inexistencia de juicios por cobros de deudas impositivas o previsionales.
Por esos motivos, el interventor del Enargas, Carlos Alberto María Casares, resolvió autorizar la inscripción de POSA como comercializador de gas.
Proyección para los próximos años
Este nuevo negocio se suma al plan estratégico global de Petrobras para el período de 2023 a 2027, que prevé inversiones por 64.000 millones de dólares en actividades de exploración y producción.
La estimación es que la empresa produzca un total de 3.100.000 barriles equivalentes de petróleo (boe) por día en 2027, con 2,4 millones de boe en el presal (con participación propia de Petrobras), que representará el 78 % de la producción total.
En el caso de la producción operada (Petrobras + socios), la proyección es que el volumen producido en el presal alcance los 3,6 millones de boe, para un total de seis millones de barriles equivalentes por día para el 2027.
El proceso incluye además la búsqueda de activos de shale gas en la Argentina para aumentar los suministros de combustible para estimular el crecimiento industrial y, en este sentido, habría puesto la mira en Tecpetrol, una unidad del Grupo Techint que controla el empresario Paolo Rocca, según se sostiene en una nota de la agencia Bloomberg publicada en mayo pasado.
El objetivo de la petrolera brasileña es el de generar valor y restaurar las reservas de petróleo y gas natural a través de oportunidades en Brasil y en el extranjero, tal como lo describió en su plan estratégico de cinco años con el cual pretende crecer en el sector de petróleo y gas de América Latina y frente a la costa atlántica de África, en lugar de limitarse a los campos de aguas profundas en Brasil.



