El consumo de carne de pollo en Argentina mantiene una tendencia creciente y podría superar los 50 kilos por habitante durante 2026, según las proyecciones del Centro de Empresas Procesadoras Avícolas (CEPA). En 2025, el consumo había alcanzado los 49,5 kilos por persona.
El director ejecutivo del CEPA, Carlos Sinesi, sostuvo que las estimaciones para este año se mantienen en línea con las registradas durante el primer semestre y destacó el lugar que ocupa el pollo en la alimentación de los consumidores argentinos.
El crecimiento del mercado interno se combina con una estrategia para ampliar las ventas al exterior. La industria busca recuperar el acceso a China, uno de sus mercados de interés, que permanece cerrado para las exportaciones argentinas de carne aviar.
Desde el sector esperan que las autoridades nacionales realicen gestiones durante los próximos meses para avanzar en la reapertura. Para la industria, el mercado chino representa una oportunidad para incrementar los volúmenes exportados y diversificar destinos.
Al mismo tiempo, Argentina comenzó a concretar los primeros embarques de carne de pollo hacia la Unión Europea. El objetivo es aumentar esas operaciones y aprovechar la cuota contemplada en el acuerdo Mercosur-UE.
Según explicó Sinesi, desde 2027 esa cuota alcanzará las 60.000 toneladas anuales, entre carne aviar con hueso y sin hueso. La apertura de estos mercados permitiría complementar el crecimiento de la demanda local con una mayor participación de la producción argentina en el comercio internacional.