Lechería argentina: hacia un 2026 de consolidación y crecimiento moderado

Fuertemente condicionado fuertemente por la evolución de los costos de alimentación, se aguarda un incremento de hasta el 2%.
La Argentina cuenta con 8.895 tambos y un stock de 1.484.045 vacas, una estructura que deberá enfrentar los desafíos de eficiencia y costos.

Tras un período de fuertes oscilaciones, el sector lácteo se prepara para un año marcado por la prudencia y la búsqueda de rentabilidad sostenida. De acuerdo con las proyecciones actuales, el escenario más probable para el sector es un crecimiento moderado de entre el 1 y el 2 %, condicionado fuertemente por la evolución de los costos de alimentación.

El panorama para 2026 se diferencia de la dinámica observada en 2025, año que fue calificado como un período de recuperación y normalización.

Durante 2025, la producción nacional logró alcanzar los 11.617 millones de litros, lo que representó un salto interanual del 9,7 %.

El incremento permitió compensar la caída del 6,5 % sufrida en 2024 y ubicar la actividad por encima de los niveles registrados en 2022 y 2023. Sin embargo, fuentes del sector advierten que gran parte de ese crecimiento fue un efecto base tras la depresión productiva de 2024. Mientras que 2025 comenzó con picos de subas de hasta el 16 %, el año terminó con una desaceleración hacia valores de un solo dígito.

Bajo esta premisa, el corriente no se proyecta como un año rebote, sino como una etapa de consolidación donde la producción dependerá menos de la inercia biológica y más de los márgenes financieros.

El éxito del sector estará supeditado a la relación de precios entre la leche, el maíz y la soja.

Con márgenes que se presentan escasos, o incluso negativos, el productor tambero ha comenzado a priorizar la liquidez y el control de riesgos por sobre una expansión agresiva de sus rodeos. En este sentido, el factor determinante para el crecimiento será el costo de alimentación, que definirá si la rentabilidad permite sostener el ritmo productivo.

Cambio en la estructura productiva

Un dato relevante que hereda el sector es la transformación en la escala de los establecimientos. Los últimos registros indican una mayor concentración de la producción en tambos de gran escala:

—Los establecimientos de menor escala (menos de 4.000 litros diarios) redujeron su participación en el total nacional, pasando del 37,2 % al 34,4 %.

—En contraste, los estratos de mayor escala han expandido su peso, especialmente aquellos que producen entre 6.000 y 10.000 litros diarios (18,3 %) y los que superan los 10.000 litros, que ya representan el 33,4 % del volumen total.

Al cierre de este ciclo de recuperación, la Argentina cuenta con 8.895 tambos y un stock de 1.484.045 vacas, una estructura que deberá enfrentar los desafíos de eficiencia y costos para concretar las proyecciones de crecimiento en el horizonte de 2026.

Fuente: todolecheria.com.ar