En un contexto de reconfiguración de los mercados globales, el sector girasolero argentino atraviesa un momento de expansión sin precedentes. Gustavo Idígoras, presidente de la Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina (CIARA) y el Centro Exportadores de Cereales (CEC), afirmó que “el girasol es la estrella del agro en la Argentina. Como industria creemos que será la estrella en los próximos cinco años”.
De acuerdo con el directivo, la producción ha experimentado un crecimiento superior al 60 %, lo que posiciona al país como un actor clave frente a la crisis en el Mar Negro.
“La Argentina puede duplicar las exportaciones del complejo de girasol en los próximos 5 años. El mundo miraba a Ucrania, a Rusia, al Mar Negro. Hoy miran a la Argentina”, señaló Idígoras, subrayando que esta ambición es “realizable” y que el objetivo es superar las 4 millones de hectáreas bajo producción.
La hoja de ruta trazada por la industria contempla un salto cuantitativo en el volumen de ventas al exterior.
La meta principal es “pasar de 1,5 millón de toneladas de exportación de aceite a 3 millones”. Este incremento tendría un impacto directo en las reservas del país: mientras que este año el sector aportará U$S 2.800 millones.
Idígoras estima que en el próximo trienio la cifra podría ascender a los U$S 5.000 millones anuales. “Seríamos la cuarta industria de divisas de la Argentina”, proyectó el titular de CIARA-CEC.
El reclamo por las retenciones
Sin embargo, para alcanzar estos objetivos, el sector advierte sobre la necesidad de cambios en las políticas impositivas. Idígoras planteó un reclamo concreto respecto a los derechos de exportación, que actualmente se sitúan en el 4,5 %.
El directivo enfatizó la naturaleza del cultivo: “Somos una economía regional. Por lo tanto, tenemos que tener un tratamiento de economía regional. No somos igual que el resto de los cultivos cerealeros y oleaginosos”.

Asimismo, el presidente de la entidad envió un mensaje directo al Ejecutivo, calificando al sector como una “economía regional pendiente” y advirtiendo que “tener retención cero es una condición sine qua non para seguir creciendo en esta estrategia”.
Señales de alerta en Bahía Blanca y en Quequén
En este marco, Idígoras alertó sobre dificultades recientes como los bloqueos de los transportistas en la provincias de de Buenos Aires.
“En los últimos siete días no pudimos cargar un solo barco en Bahía Blanca y en Quequén. Y esto, que parece un problema solo nuestro, hoy lo sufren los compradores en la India, en Turquía, en Bulgaria, afectando la reputación de nuestro país. Las noticias a nivel mundial indican que la Argentina tiene un problema sindical que nadie sabe cómo ocurrió”, sostuvo.
“Cuando uno intenta explicar qué es un autoconvocado, es muy difícil entenderlo para un comprador que está en Nueva Delhi tratando de prever en tiempo el arribo de un barco de la Argentina. Todo este escenario de crecimiento fenomenal, por pequeñas cosas puede ponerse en riesgo”, concluyó.
Fuente: massoyasociados.com