El sector enfrenta un llamado de atención respecto a la producción de sorgo en la Argentina. Mientras que el promedio nacional se sitúa en unos modestos 3.800 kilos por hectárea, los ensayos en zonas de alto potencial demuestran que es posible alcanzar techos de hasta 14.000 kilos. En este contexto, RAGT Semillas organizó su expo anual en Salto para presentar nuevas tecnologías y variedades diseñadas para cerrar esta brecha productiva.
Para los expertos, el estancamiento de los rendimientos no se debe a la falta de genética, sino a un manejo agronómico que aún relega al sorgo a las peores tierras. Federico Pisoni, gerente Comercial y de Marketing en RAGT Argentina, es tajante: “El cultivo está viviendo una oportunidad excelente a nivel precio desde hace tres años, pero aún cuesta que el productor cambie de mentalidad y deje de sembrarlo en las zonas más restrictivas de los campos”.
El éxito del sorgo depende de abandonar las recetas fijas y prestar atención a las condiciones reales del lote. Según el asesor Guillermo Repetto, el factor determinante para el inicio del ciclo no es una fecha en el calendario, sino la termometría: “La clave es la temperatura de suelo. Para saber cuándo sembrar tenemos que medir a cinco centímetros de profundidad 18 grados de temperatura durante 3 días consecutivos”.

Por su parte, Daniel Gottschalk, responsable comercial en Buenos Aires y Sur de Santa Fe, advierte sobre la falta de nutrición: “Nos olvidamos de la fertilización y, sobre todo, del suelo dónde vamos a sembrarlo. Hay que cortar con ese criterio, de cultivo secundario”.
“Se demostró que no sólo es muy noble, sino que es un negocio excelente si le damos las condiciones agrícolas para que prospere”, dijo Gottschalk.
El manejo de la cosecha surge como un punto crítico donde se pierde gran parte del esfuerzo previo. Agustín Cantó, gerente de Desarrollo de RAGT, advierte que no se puede tratar al sorgo con la misma flexibilidad temporal que a otros granos: “Ojo con el atraso de la cosecha; los granos están expuestos y no pueden esperar tanto como un maíz”.
Tecnología y rentabilidad
La oferta tecnológica hoy permite combatir las principales amenazas del cultivo, como el pulgón amarillo mediante el evento S Protect, y el manejo de malezas con la tecnología Igrowth. Estas herramientas, sumadas a una estructura de costos competitiva, posicionan al sorgo como un rival directo del maíz en términos de rentabilidad.

El gerente general de RAGT Semillas, Rafael Losada concluye con una perspectiva económica optimista: “Hoy el precio del sorgo está en U$S 200 (la tonelada) y, si logramos tener rendimientos similares al maíz con costos de producción más bajos, el cultivo se transforma en una muy buena alternativa de negocio”.
Fuente: agroagencia.com