De todas maneras, el sector confía en una recuperación rápida gracias a la mayor demanda y al nuevo esquema cambiario.
A raíz de una menor cantidad de carne embarcada, lo que significó un menor ingreso de divisas al país, marzo dejó como saldo una caída del 17,2 % en volumen y del 20,1 % en valor respecto del mes previo. Otra de las consecuencias directas que se desprende de este derrumbre es la pérdida de presencia en los mercados internacionales más preponderantes.
Sin embargo, el dato más preocupante surgió de la comparación interanual: las exportaciones se desplomaron un 36,1 % en relación con marzo de 2024. El dato fue relevado por el Consorcio de Exportadores de Carnes Argentinas (ABC), que informó que el mes pasado se exportaron 43.400 toneladas de peso producto de carne bovina refrigerada y congelada por un total de 205,9 millones de dólares.
El derrumbe se debió principalmente a dos factores: la caída de los precios internacionales y la expectativa de una corrección cambiaria, que llevó a los exportadores a postergar operaciones en busca de un tipo de cambio más favorable.
La tendencia negativa también afectó al primer trimestre completo: entre enero y marzo de 2025 se enviaron al exterior 142.500 toneladas, una caída del 28,4 % interanual. En términos de ingreso de divisas se registraron 694,4 millones de dólares, un 7,5 % menos que en el mismo período de 2024.
¿Por qué cayeron las exportaciones de carne?
Gran parte de la fuerte caída se explicó por lo que ocurrió en el mercado chino, el principal destino para la carne bovina nacional. China registró una baja del 52 % en las compras de carne congelada sin hueso, al pasar de volúmenes cercanos a las 36.000 toneladas mensuales —entre agosto y noviembre de 2024— a apenas 17.161 toneladas en marzo.
Además, las exportaciones de carne con hueso y sin huesos producto de la despostada también bajaron un 25 % respecto del mismo mes del año pasado. El precio promedio de la carne sin hueso enviada a China en marzo fue de 4.191 dólares por tonelada, muy por debajo del valor máximo de 5.900 dólares que se había alcanzado en mayo de 2022.
“En el último mes se embarcaron con destino a China 12.200 toneladas de carne con hueso y huesos bovinos producto de la despostada, por un valor de 20,3 millones de dólares y cerca de 17.200 toneladas de carne bovina deshuesada, por un valor de 71,9 millones de dólares”, detalló el informe.
El desplome fue, en buena parte, por la carne congelada sin hueso, que bajó un 43,8 % en volumen interanual, a 23.600 toneladas, y por la carne refrigerada sin hueso, que cayó un 22,6 % respecto de marzo del año pasado, con 7.400 toneladas embarcadas. Esta última mostró una fuerte caída del 35 % en los envíos hacia Europa, que pasaron de cerca de 4.600 a 2.980 toneladas, como consecuencia de la finalización del contingente arancelario UE 481 (carne con terminación a feedlot).
“Los volúmenes despachados a Europa retoman la senda bajista, recortando a volúmenes inferiores a las tres mil toneladas”, señaló el informe. En valor, Europa compró 36,2 millones de dólares en marzo.
Otros mercados también redujeron sus compras. Estados Unidos, por ejemplo, compró 3.000 toneladas entre carne refrigerada y congelada, por 20,4 millones, y se ubicó como el cuarto destino en importancia, detrás de China, Israel y Europa.
Mercados estables
Pese al descenso generalizado, algunos mercados mostraron cierta estabilidad. Israel se consolidó como el segundo destino en volumen, con 3.600 toneladas exportadas en marzo —1.600 de carne enfriada y 2.000 de congelada—, con precios promedio de 8.233 y 6.756 dólares por tonelada, respectivamente.
También con la apertura del mercado mexicano en el segundo trimestre de 2023, los volúmenes fueron creciendo progresivamente en los últimos meses. “En marzo, se despacharon a este destino 490 toneladas de carne enfriada y 153 toneladas de carne congelada, a un valor medio de casi 5.624 y 6.133 dólares por tonelada respectivamente”, dijo.
El informe también incluyó las exportaciones de menudencias y preparaciones bovinas, que en marzo totalizaron 8600 toneladas, por 15,1 millones, con destinos como Estados Unidos, Rusia, Sudáfrica y Hong Kong. Productos como las lenguas bovinas, con 400 toneladas enviadas por 1,3 millones; los hígados, con 1795 toneladas exportadas por 1,5 millones; y los rabos, con 800 toneladas despachadas por 1,8 millones, mantuvieron precios atractivos, con picos de hasta 3251 por tonelada.
En el acumulado de los últimos doce meses, la Argentina exportó 713.400 toneladas de carne bovina refrigerada y congelada, por 2.972 millones de dólares. El precio promedio general de las exportaciones en marzo fue de 4.747 dólares por tonelada, un 3,5 % menor al de febrero, aunque un 25,1 % más alto que el de marzo del año pasado.



