El cantante de Black Sabbath falleció a los 76 años y conmovió al mundo de la música. A pesar de llevar una vida de excesos, conservó una gran cantidad de bienes y propiedades, adquiridas por sus discos y otros proyectos que llevó a cabo.
El padre fundador del Heavy Metal, Ozzy Osbourne, falleció a los 76 años, tan sólo dos semanas después de haber hecho un mega recital de despedida en donde reunió a los integrantes originales de su mítica banda, Black Sabbath. Nacido en la ciudad inglesa de Birbingham, Osbourne generó una fortuna en su carrera musical y con otros proyectos, muchos de ellos impulsados por su esposa, Sharon, que asciende a los 220 millones de dólares.
Conocido como “El Príncipe de las Tinieblas”, su personaje extravagante y polémico fue parte clave del imperio que construyó. Lejos de limitarse a los escenarios, supo diversificarse y aprovechar cada instancia de exposición para transformarla en una oportunidad comercial. En el último tiempo, afectado por la enfermedad de Parkinson, se vio obligado a retirarse de la exposición pública como acostumbraba a hacer, con la excepción de su recital de despedida, que reunió a grandes bandas de la historia del Metal, como Judas Priest, Guns and Roses o Metallica.
La historia de Ozzy Osbourne, El Principe de las Tinieblas
John Michael Osbourne nació en Birmingham en 1948, en el seno de una familia obrera, en una de las ciudades que era el corazón de la revolución industrial y que empezaba a evidenciar la caída de ese proceso histórico. Su salto a la fama llegó en 1969 como vocalista de Black Sabbath, banda pionera del heavy metal. Junto a Tony Iommi, Geezer Butler y Bill Ward, dio vida a un sonido oscuro y pesado que no existía hasta el momento y que combinaba a la perfección con el sentimiento de la juventud de esos años, a la cual le sumó una estética gótica, de la cual surge su apodo.
A fines de los 70, tras ser expulsado del grupo por sus excesos, Ozzy encaró su carrera solista con el apoyo de su esposa y representante, Sharon Osbourne. Con álbumes como Blizzard of Ozz, Bark at the Moon y No More Tears, no solo confirmó su vigencia artística, sino que expandió su marca personal. El carisma, la rebeldía y las puestas en escena excéntricas fueron su sello durante décadas. Temas como Crazy Train o Iron Man acumulan millones de reproducciones en las plataformas digitales.
En 1996, junto a su esposa Sharon Osbourne, el músico lanzó el Ozzfest, un festival que no solo ofreció una plataforma a decenas de bandas emergentes, sino que se convirtió en una máquina de ingresos. Durante sus diferentes ediciones, este evento generó más de 100 millones de dólares, entre boletos, mercancía y patrocinios de marcas alineadas al universo del metal. Este proyecto consolidó a Ozzy Osbourne como empresario e innovador, capaz de convertir la cultura del rock en un negocio rentable y duradero.

Sin embargo, el gran salto en su popularidad por fuera de la música se dio en 2002, gracias a The Osbournes, el reality show que lo mostraba en su vida cotidiana junto a su familia. Fue un fenómeno global, marcó una era en MTV y generó millones en contratos publicitarios. A partir de allí, Ozzy diversificó aún más su negocio: lanzó libros, videojuegos, colaboraciones con marcas y múltiples reediciones de sus discos clásicos.
Con más de cinco décadas en la industria, su patrimonio superó los 220 millones de dólares. Además de sus ingresos por giras y regalías, invirtió en propiedades en California y el Reino Unido, y acumuló una valiosa colección de autos de lujo. Su legado, más allá de la música, es el de un artista que convirtió su figura en un emblema del negocio del entretenimiento.
Qué sucederá con la herencia
Ozzy Osbourne fue padre de seis hijos, fruto de sus dos matrimonios. Con Thelma Riley, su primera esposa, tuvo a Jessica y Louis, y adoptó a Elliott Kingsley, hijo previo de ella. Más tarde, junto a Sharon Osbourne, tuvo tres más: Aimee, Kelly y Jack.
Tanto Ozzy como Sharon declararon que la mayor parte de su fortuna e imagen pública pasaría a sus hijos. Por lo que si se respeta esta cláusula, serán los hijos de Ozzy y Sharon quienes recibirán una parte del patrimonio familiar acumulado, además de llevar adelante la marca, los negocios y el legado de uno de los músicos más influyentes de la historia.



