Alphabet firmó un contrato por 890 megavatios de nueva capacidad nuclear con Constellation Energy, que invertirá más de 4.300 millones de dólares en la ampliación.
Alphabet, matriz de Google, acordó comprar energía nuclear durante 20 años a Constellation Energy, en un nuevo contrato destinado a cubrir parte de la creciente demanda eléctrica asociada al desarrollo de centros de datos y servicios de inteligencia artificial.
El acuerdo contempla 890 megavatios de nueva capacidad que se incorporarán a la red de PJM Interconnection, el mayor operador de transmisión eléctrica de Estados Unidos. Para concretar la expansión, Constellation prevé invertir más de 4.300 millones de dólares.
La operación se enmarca en una competencia creciente entre las grandes empresas tecnológicas por asegurarse fuentes de generación eléctrica capaces de abastecer el aumento del consumo de sus centros de datos. La energía nuclear aparece como una alternativa por su capacidad de generación continua y sin emisiones directas de carbono durante la operación.
Google ya mantiene otros acuerdos con empresas del sector energético. El año pasado firmó un contrato con NextEra Energy para respaldar la reactivación del reactor Duane Arnold, en Iowa, cerrado desde 2020. Además, recientemente aseguró nueva capacidad de Southern Co. mediante el financiamiento de mejoras en dos plantas nucleares.
Amazon también avanzó en una estrategia similar al acordar recientemente comprar 690 megavatios de electricidad a Constellation, incluyendo capacidad vinculada a mejoras en la planta nuclear Calvert Cliffs, en Maryland.
Microsoft, por su parte, había acordado en 2024 comprar electricidad de la planta nuclear Three Mile Island, en Pensilvania. Constellation prevé reactivar el reactor de esa instalación el próximo año.
El movimiento de las grandes tecnológicas se produce en un contexto de recuperación del interés internacional por la generación nuclear. Además de la demanda proveniente de los centros de datos, distintos países buscan ampliar la oferta eléctrica y reducir las emisiones asociadas a la generación convencional.
La construcción de nueva capacidad nuclear enfrenta, de todos modos, plazos prolongados por la obtención de permisos y el desarrollo de nuevos reactores, que pueden demandar una década o más, mientras que las tecnologías de nueva generación todavía se encuentran en etapas de desarrollo y despliegue.



