El proceso incrementaba costos y demoraba plazos de entrega. También se levantaron restricciones para productos con medidas antidumping. Crece la preocupación en el sector.
El Ministerio de Economía eliminó la obligatoriedad que tenían una serie de productos de atravesar el “canal rojo normativo” de la Aduana, el cual requería un control exhaustivo que generaba costos y demoras para las empresas importadoras, según indicaron desde la cartera.
A partir de las resoluciones N°154/2024 y 112/2024 publicadas en el Boletín Oficial, el gobierno eliminó las “inspecciones excesivas” para determinados bienes, lo que incluía el control documental y físico de la mercadería a importar. Así, a partir de ahora los productos en cuestión quedarán sometidos a la verificación aleatoria que establece la Aduana para todo el universo arancelario.
De acuerdo con el comunicado oficial, el proceso anterior exigía la paralización de la mercadería en la aduana, demoraba los plazos de entrega de los productos y aumentaba considerablemente el costo de inspección que era asumido por los importadores.
En este marco, la nueva normativa elimina un 36 % de las operaciones de importación enviadas al canal rojo, que representan un 7 % del total de las operaciones de importación realizadas en el país. De esta manera, se acortan los plazos de entrega y se agiliza el proceso de producción, comercialización y exportación.
Alarma en el sector textil
La decisión del Gobierno de eliminar la obligatoriedad de que muchos productos textiles o calzado y artículos con medidas antidumping deban ingresar por el canal rojo de la Aduana implicará una “competencia desleal” y la posibilidad de complicaciones si no se cumplen las normas ambientales, advirtieron los empresarios textiles agrupados en la fundación Pro Tejer.
Desde el núcleo empresarial indicaron que la mayoría de la mercadería que llega a la Argentina proviene de Asia y es “fabricada en países donde no se cumplen con mínimos estándares ambientales, las condiciones laborales son muy precarias y carecen de condiciones de seguridad e higiene”. Desde ese continente llega el 70 % de los textiles y calzados que se importan.
Asimismo, advirtieron que América del Sur es un mercado al cual llegan “excedentes de temporadas pasadas desde el norte, por lo que muchas prendas se importan a precios rebajados y por debajo de los valores de mercado”.
“Desde la Fundación Pro Tejer entendemos que para eficientizar el comercio exterior no se deben eliminar controles, sino optimizarlos y mejorarlos con el fin de que sirvan para una inserción internacional más estratégica”, remarcaron e indicaron que “en las importaciones del rubro es común encontrar maniobras irregulares, tales como la falsa declaración de mercadería bajo posiciones arancelarias que no corresponden, triangulación de origen o subdeclaración de valores de importación”.



