En Bahía Blanca la compra y venta de inmuebles durante el año pasado mostró una caída respecto del período anterior, habiéndose realizado 3.364 operaciones.
Durante el último año, según datos que reveló el Centro Regional de Estudios Económicos de Bahía Blanca Argentina (Creebba), el mercado inmobiliario bahiense no mostró signos de recuperación respecto a períodos previos. Según apuntaron especialistas, incidió que se trató de un año electoral, lo que generó “una mayor incertidumbre en el sector que ya transitaba momentos recesivos”.
Estadísticas del Colegio de Escribanos de la Provincia de Buenos Aires muestran que en Bahía Blanca se realizaron 3.364 compraventas de inmuebles, un 4 % menos que en el 2022. En ese aspecto, el mejor año fue el 2017 con 4.688, y el peor, en plena pandemia, el 2020 con 2.290. Hubo una mayor venta de lotes y depósitos, pero un descenso en inmuebles terminados, dada la falta de créditos hipotecarios.
El Informe Económico Regional (IER), publicado por Creebba de manera bimestral, contiene un apartado donde se consulta a las inmobiliarias locales acerca de la situación del sector. En términos generales, éstas manifestaron que 2023 se desarrolló con actividad reducida y mantienen expectativas desalentadoras para el año entrante ya que no se exhibe una recuperación en el corto y mediano plazo.
En materia de alquileres, si bien por un lado la oferta se incrementó, quienes alquilan perciben valores altos y fórmulas de actualización que podrían volverse insostenibles en el corto plazo, según destacan desde organizaciones que nuclean a los inquilinos. Ambas partes, tanto inquilinos como propietarios, están a la espera de lo que sucederá en los próximos meses.



