Los aumentos de precios de las principales marcas llevaron a los consumidores a optar por productos de pymes, que son más baratos sin perder calidad.
Los aumentos de precios son moneda corriente y la canasta básica de alimentos está constantemente subiendo, por lo que los consumidores debieron optar por un cambio de hábitos y priorizar segundas y terceras líneas, muchas de ellas de pymes cercanas que, a pesar de ser más económicas, no pierden calidad en sus productos.
Según un relevamiento de Lanoticia1.com, en los pasillos de supermercados o almacenes se observa una reducción en la oferta de productos de primera línea, dando lugar a segundas y terceras marcas, que pueden ser de una misma compañía o una empresa pyme, a un costo más accesible.
Por ejemplo, de acuerdo con este estudio, entre el 18 y 19 de marzo, mientras el litro de leche de una marca reconocida rondaba entre los 1300 y 1700 pesos, el sachet de leche descremada La Suipachense se conseguía a 677,45 pesos en Chango Más. La empresa está ubicada en el distrito de Suipacha, en el oeste de la provincia de Buenos Aires. En la planta situada a 140 kilómetros de la ciudad de Buenos Aires también se elaboran mantecas, quesos y postres.
Otra leche popular en tiempos de crisis, que se comercializa a menos de 1.000 pesos, es la Armonía, segunda marca de La Serenísima, fabricada por Mastellone Hnos. S.A. La firma también produce las leches en sachet La Martona, Fortuna, Día, Carrefour, Coto, Great Value y La Anónima. La compañía tiene una planta en Trenque Lauquen, a 445 kilómetros de la ciudad de Buenos Aires, y cuenta con coordinadores de compra de materia prima láctea en municipios bonaerenses como Junín y 9 de Julio.
Siguiendo con los lácteos, mientras un yogurt pequeño por 200 gramos de una primerísima marca se comercializa entre 1200 y 1700 pesos, el yogur de frutilla o vainilla de la marca Yatasto por 220 gramos se vende a tan solo 280 pesos, y en la provincia de Buenos Aires se puede conseguir en el supermercado Día. Su fabricante tiene la planta ubicada en Belisario Roldán 2616, en el partido bonaerense de Moreno.
Las gaseosas dejaron de ser un consumo diario para muchas familias, reservándolas para ocasiones especiales, mientras que el sifón recuperó popularidad como una alternativa más económica y sostenible. En ese marco, la botella grande de Coca-Cola ronda los 3.000 pesos en los grandes supermercados, mientras que la Gaseosa Cunnington Cola de 1,5 litros se comercializa a 815,15 pesos. Esta marca posee una planta embotelladora en el Parque Industrial de Pilar.
Otra gaseosa cola pyme con buen precio por estos días sin dudas es la Cola Cimes, que comercializa la botella de 2 litros y cuarto a tan solo 1.400 pesos en los principales almacenes de la provincia de Buenos Aires. Cimes posee plantas autorizadas para la elaboración de productos en Bahía Blanca, Carlos Casares, Mercedes, Saladillo, San Pedro, Mar de Ajo y distintos puntos del Conurbano bonaerense.
El pan también ha sido objeto de análisis en muchos hogares. Su precio varía mucho de acuerdo con la marca. Por eso, miles de bonaerenses prefieren dejar de optar por las firmas más famosas y comenzar a buscar opciones más económicas compradas, generalmente, en comercios de barrio, almacenes y supermercados chinos de los distintos rincones de la Provincia.
En ese sentido, mientras que un paquete de cuatro pebetes de primera marca supera los 2.500 pesos en las grandes cadenas de supermercados, el mismo producto de la marca Zarpane se vende a poco más de 1.000 pesos. La fábrica está situada en Blanco Encalada 140, en la localidad de Villa Martelli, partido de Vicente López, y se distribuye a los comercios del Conurbano donde se hicieron famosos por su rico sabor y su bajo precio.
En cuanto al pan lactal, mientras el paquete grande de la multinacional Bimbo se vende a un precio sugerido de 3.600 pesos en los principales comercios de la provincia de Buenos Aires, un pan lactal del mismo tamaño de la pyme Dharma se ofrece a tan solo 1.300 en el Conurbano y el interior provincial. Este producto es comercializado por la Distribuidora Cz, que cuenta con una planta ubicada en la localidad de Victoria, partido de San Fernando.
Aunque no es aconsejable escatimar en algunos productos, como es el caso del aceite, existen segundas marcas que pueden reemplazarlos sin comprometer la calidad. Mientras una marca reconocida puede costar hasta 3.000 pesos, el aceite Alsamar y el aceite Siglo De Oro, ambos de de 900 mililitros, se consiguen a 1.120 pesos en Jumbo y 1.195 pesos en Día, respectivamente. Ambos son elaborados por la alimenticia Bunge, cuya planta está en Ruta 9 kilómetro 79,4, Campana.
En el rubro de las galletitas, mientras las famosas Merengadas por 264 grs se venden a $2150 en algunos grandes hipermercados, las galletitas relle Glins por 200 grs, similares a las elaboradas por la multinacional Bagley, se venden a $1250 en almacenes del conurbano y el interior de la Provincia. Con más de 25 años de experiencia en la elaboración de galletitas, la planta industrial de Glins está ubicada en Llavallol, partido de Lomas de Zamora.
Otras galletitas populares por su precio y calidad son las galletitas Trio, que se consiguen desde 500 pesos en almacenes y supermercados chinos. Trío es una fábrica de galletitas ubicada en la localidad de San Justo, en el partido de La Matanza. En el segmento de snacks, mientras las Papas Fritas Lays de 77g se venden a $2090, las Papas fritas Quento de 90 g se consiguen desde 1100 pesos en Carrefour. Su planta está situada en Av. Flandes 1272, en Luján.
Como conclusión, queda claro que la tarea de abastecerse los productos de consumo diario y los “pequeños gustitos” que todos tienen derecho a darse, se ha vuelto una tarea más compleja y requiere de observación, detallismo y tiempo, para conocer y probar nuevas marcas, muchas de ellas hasta hace poco desconocidas, pero que tienen detrás de sus productos un gran trabajo de años para mantener la calidad sin abusar con los precios.



