De acuerdo a un cálculo elaborado por la Bolsa de Cereales y Productos de Bahía Blanca, la medida de fuerza que afectó las operaciones en el puerto bahiense generó pérdidas por unos 56,5 millones de dólares.
El puerto de Bahía Blanca comenzó a operar con normalidad el jueves luego de que transportistas levantaron la protesta en la puerta de la terminal, donde impedían el ingreso de camiones con carga.
A raíz de la medida de fuerza impulsada por transportistas autoconvocados, unos 11.000 camiones no pudieron descargar mercadería. Esto impactó en 40 buques, que esperaban cargar aproximadamente 1,2 millones de toneladas de granos y derivados.
Habitualmente, los barcos provenientes de Rosario finalizan su carga en Bahía Blanca, sin embargo, la histórica bajante del río Paraná hizo crecer el volumen de carga de granos en el puerto bahiense.
[su_note note_color=”#e3e3e3″]El cultivo más afectado fue el maíz, con 96.443 toneladas, seguido por el trigo con 39.428 toneladas y la soja con 26.658 toneladas. El listado se completa con cebada (13.831 toneladas), girasol (5.098 toneladas) y subproductos (2.103 toneladas).[/su_note]
“En caso de haber sido normal la operatoria, hubieran ingresado 186.000 toneladas“, agregó el informe de la entidad al señalar que dichos datos surgen “de considerar el ingreso promedio diario de camiones durante el mes de julio”.
El reclamo comenzó el viernes pasado y, si bien tenía previsto finalizar el sábado, se extendió hasta el miércoles, cuando en una asamblea los transportistas autoconvocados decidieron levantarlo. Juan Carlos Thouluc, vocero de los transportistas, señaló que “se llevó a cabo una asamblea en la entrada de la playa El Triángulo de Bahía Blanca donde por mayoría se decidió levantar las medidas de fuerza”.
“Se liberó todo. Están entrando los camiones con granos y se comenzó a acopiar. Se recuperó la normalidad”, dijo Carlos Sosa, miembro del directorio del Consorcio de Gestión del Puerto de Bahía Blanca (CGPBB).
El Paraná registró su nivel más bajo en 77 años, lo que ha incrementado la dependencia del puerto de Bahía Blanca. Por la bajante, los buques dejan Rosario con un 25% menos de la carga habitual, que es completada en Bahía Blanca o en el puerto oceánico de Necochea.



