La campaña de gruesa 2025/26 está llegando a su fin, dejando tras de sí un escenario complejo caracterizado por una fuerte variabilidad económica y productiva. El clima y los costos de estructura han sido los grandes árbitros de un ciclo donde, incluso en regiones geográficamente cercanas, los márgenes netos muestran realidades opuestas.
Así se concluye desde Grupo Cencerro, la consultora que gestiona empresas agropecuarias, desde donde se indica que el verano estuvo marcado por un fuerte estrés hídrico que impactó de manera directa en los rendimientos de los cultivos de primera, aunque la verdadera presión para el productor ha sido el elevado rinde de indiferencia.
El alto valor de los arrendamientos, sumado a los costos de agroquímicos y labores, ha reducido drásticamente el margen de maniobra. Según los datos analizados, cualquier caída en la producción por debajo de lo esperado impactó de lleno en la rentabilidad, especialmente en zonas con esquemas de alto alquiler donde los márgenes se volvieron extremadamente finos, situándose en algunos casos por debajo de los U$S 50 H.

Los análisis por cultivo son los siguientes:
—El maíz presenta un abanico de resultados muy diverso. En la zona núcleo pampeana, con rendimientos robustos de entre 9 y 11 T/H, se proyectan rentabilidades superiores al 40 %. No obstante, en la región Pampeana Norte, a pesar de su alto potencial, los márgenes se vieron condicionados por la estructura de costos, oscilando entre los 15 y los U$S 469 H.
—En cuanto a la soja, se observa un fenómeno particular: aunque los rendimientos han sido relativamente homogéneos entre zonas, la disparidad económica es notable. La clave aquí ha sido el valor de la tierra, que se posicionó como el factor determinante para definir quién ganaba y quién perdía en esta campaña.
—El girasol se destacó como la opción más estable. Con rendimientos de hasta 3 T/H en el sur bonaerense, esta oleaginosa ofrece un perfil más defensivo. En la provincia de La Pampa, por ejemplo, se estiman rentabilidades que pueden alcanzar hasta un 57 %. Además, las perspectivas para la próxima campaña 26/27 son optimistas para este cultivo, debido a una baja relación stock-consumo a nivel global que posiciona a la Argentina como un actor estratégico.
Conclusión y estrategia comercial
Para el Grupo Cencerro, el cierre de la cosecha deja una lección clara: la eficiencia en la gestión de costos ha sido tan importante como el milimetraje de lluvia. Hacia adelante, los expertos sugieren que la clave estará en la comercialización.
Ante un mercado que no anticipa subas sostenidas, la recomendación para el productor es capitalizar las ventanas de oportunidad para las ventas que puedan surgir durante el mes de noviembre.