Producción vs. oferta: ¿una confusión conceptual que distorsiona el diagnóstico de la ganadería?

“Lo ideal es no evaluar la capacidad productiva únicamente por el volumen de carne que llega al mercado”, dijo el Ing. Agr. Andrés Halle.
Se remarca la importancia de analizar el capital ganadero para sostener la actividad a futuro.

El análisis sobre el sector ganadero en la Argentina atraviesa un problema de interpretación técnica al evaluar su evolución y capacidad productiva. Según explica el Ing. Agr. Andrés Halle, analista, consultor y especialista del sector, la discusión sectorial necesita superar una confusión conceptual recurrente: “identificar la oferta de carne con la producción ganadera”.

Si bien la oferta constituye un indicador fundamental para comprender el abastecimiento del mercado, no resulta suficiente por sí sola para determinar la evolución de la capacidad productiva real.

Halle remarca que el volumen de carne disponible puede incrementarse en momentos donde las existencias caen, señalando que “el volumen de carne disponible puede aumentar mientras disminuye el stock, como ocurrió en el contexto de liquidación que caracterizó a 2009”. De forma inversa, una mayor oferta también puede coexistir con un proceso de recuperación del rodeo, tal como mostró la serie utilizada para el año 2022.

“Distinguir producción de oferta no es una cuestión de palabras: es una condición necesaria para interpretar correctamente la evolución de la ganadería argentina”, dio el Ing. Agr. Halle.

Para interpretar de manera precisa el funcionamiento del sistema, el especialista enfatiza que se debe analizar la relación entre la producción neta de animales, las extracciones, la productividad y la evolución del rodeo.

En ese sentido, advierte que responder a la dinámica ganadera requiere diferenciar magnitudes que frecuentemente se consideran equivalentes en la comunicación y en las estadísticas: “La faena, las toneladas de carne obtenidas, la producción neta de animales y la variación del stock son magnitudes diferentes. Utilizarlas como si fueran equivalentes dificulta la comprensión del funcionamiento de la ganadería y puede inducir a diagnósticos equivocados”.

Frente al futuro de la actividad, Halle plantea —en un informe de la Cadia, Centro Argentino de Ingenieros Agrónomos— que el foco del análisis debe desplazarse de los volúmenes inmediatos hacia la sustentabilidad del sistema productivo.

La salud y la evolución del capital ganadero

El analista sostiene que “el desafío no consiste en afirmar que una caída de la oferta es necesariamente favorable, sino en abandonar la idea de que constituye, por sí misma, una señal de deterioro productivo”.

Finalmente, de cara a sostener la oferta futura de carne, la clave radica en evaluar la salud y evolución del capital ganadero.

Como conclusión central para el sector, Halle remarca: “La pregunta relevante no es solamente cuánta carne llega al mercado en un período determinado, sino qué está ocurriendo con el sistema que la produce y con el capital ganadero que permitirá sostener la oferta futura”.