La primavera espera a El Niño: ¿cómo afectará a la producción agropecuaria de la región pampeana?

Las dudas sobre un eventual retraso de El Niño quedaron atrás: la evidencia científica coincide en que comenzará a desarrollarse con el inicio de la próxima primavera. Sin embargo, aún no hay certezas sobre su intensidad y duración, factores que podrían impactar en la producción agropecuaria de Argentina y la región. 

De pronto, conviene escuchar a los expertos respecto de algunas predicciones sobre un episodio de características históricas para la campaña 2026/2027 (¿el más importante de los últimos 140 años?).

“El fenómeno avanza por ahora con fuerza, pero sin llegar a extremos que denoten alarma. Quiero decir: algunas versiones lucen exageradas”, aclara en diálogo con Más Campo el Ing. Agr. Eduardo Sierra, climatólogo de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires.

“De todos modos, al no existir indicadores concluyentes para confirmarlas, o descartarlas, el consejo es mantener un monitoreo cuidadoso de su evolución”, añade.

“Todo indica que El Niño se impondrá de manera gradual. Y que recién alcanzará su plena vigencia hacia el inicio de la primavera”, asegura.

Con ese punto de partida, el evento climático se consolidará en el Cono Sur trayendo consigo lluvias torrenciales y desafíos sanitarios que marcarán el ritmo de la próxima campaña.

Al inicio de la primavera, la circulación tropical comenzará a imponerse facilitando el ingreso de aire cálido desde el norte, mientras las tormentas en la zona cordillerana perderán fuerza.

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El Niño es el calentamiento arnormal de las aguas del océano Pacífico ecuatorial que altera los patrones del clima a nivel global. ¿Cuál es el impacto en nuestro país? ¿Qué podemos hacer?

“Para los productores del sur de la región pampeana, este inicio de temporada requiere especial atención, ya que todavía podrían registrarse heladas tardías a pesar del calentamiento general”, dice Sierra.

El fenómeno traerá lluvias abundantes a gran parte de la región pampeana, con riesgo de nuevos anegamientos en la Cuenca del Salado que podrían afectar la infraestructura y la producción ganadera. En el oeste pampeano, en cambio, pueden haber lluvias normales o superiores a la media, sin déficits hídricos. 

Sin embargo, según el especialista,  se esperan temperaturas elevadas en la zona, que incrementarán la demanda de agua de los cultivos, mientras que en el resto de la región, la buena humedad del suelo ayudaría a evitar un adelanto de los calores extremos, según el especialista. 

Verano 2027: pico de El Niño

Durante el verano de 2027, El Niño alcanzaría su máxima intensidad, con lluvias moderadamente superiores a lo normal en el sur pampeano, lo que podría agravar los anegamientos en la Cuenca del Salado.

Para la agricultura, el exceso de humedad generaría dificultades logísticas y mayor presión de plagas y enfermedades. Como aspecto favorable, la humedad del suelo ayudaría a moderar las temperaturas durante el verano.

Ing. Agr. Eduardo Sierra, climatólogo de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires
Ing. Agr. Eduardo Sierra, climatólogo de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires.

Cierre de campaña: cosecha y heladas tempranas

Hacia fines del verano y comienzos del otoño de 2027, el regreso de los vientos polares podría generar heladas tempranas, especialmente en el oeste y sur pampeano. Aunque El Niño comenzaría a retirarse, sus efectos acumulativos se intensificarían durante el otoño.

“Se prevén complicaciones significativas para la cosecha gruesa debido a temporales prolongados y al riesgo máximo de inundaciones ribereñas en las cuencas de los grandes ríos, mientras que el sur pampeano seguirá lidiando con anegamientos persistentes en sus zonas más bajas”, asegura Sierra.

El alivio llegaría con el descenso estacional de las temperaturas, mientras que la adaptación y la planificación preventiva serán claves para reducir los impactos y aprovechar los beneficios hídricos del fenómeno.