Clima: proyectan un escenario de variabilidad y el posible regreso de El Niño

“De todos modos, la tendencia aún es variable y deberá efectivizarse con los análisis más cercanos a la segunda mitad del año”, dijo el meteorólogo Leonardo De Benedictis.
La meta de las proyecciones climáticas es brindar un contexto que permita entender a qué es propenso cada ciclo productivo.

La previsión meteorológica se ha consolidado como el pilar fundamental para que el sector productivo en la Argentina diseñe estrategias de negocio efectivas. Según el meteorólogo Leonardo De Benedictis, el contexto actual exige una gran capacidad de ajuste por parte de los productores.

“La adaptabilidad, algo a lo que climáticamente el productor tiene que acostumbrarse e informarse, es clave para tomar decisiones”, afirmó el especialista, subrayando que este año estará marcado por una “muchísima variabilidad” donde volverán a convivir las características de los fenómenos de El Niño y La Niña.

En cuanto a las tendencias a mediano plazo, De Benedictis confirmó que los indicadores apuntan a una campaña 26/27 posiblemente influenciada por el fenómeno de El Niño. Este proceso, derivado del calentamiento de las aguas en el Pacífico central, “provocaría una circulación en la atmósfera que traería humedad a la zona núcleo de la Argentina, e implicaría un aumento en los niveles de lluvia de la zona”.

Leonardo De Benedictis, especialista en climatología.

Sin embargo, el profesional advirtió que la prudencia debe primar en la planificación, ya que “esta misma tendencia aún es variable y deberá efectivizarse con los análisis más cercanos a la segunda mitad del año”. De consolidarse este escenario, se espera un impacto positivo en la porción Este del país, especialmente en el Litoral y la provincia de Buenos Aires, zonas que podrían “mejorar bastante los niveles de lluvia que venían tan erráticos en los últimos años”.

Ante la consulta sobre si la recurrencia de eventos extremos como sequías e inundaciones llegará a su fin, el meteorólogo ofreció una visión cauta (durante la última edición de Expoagro). Explicó que el clima se encuentra en un proceso de reacomodamiento que no será inmediato. “Ahora estamos en un proceso de transición que seguramente se va a ir acomodando, pero ese período probablemente se extienda por lo menos unos cinco o seis años más”, detalló.

La información como herramienta de gestión de riesgo

De Benedictis enfatizó que el valor de la meteorología moderna no reside en la exactitud puntual de los milímetros, sino en la gestión del riesgo.

“Cuando hablo de proyecciones climáticas y previsibilidad, no quiero que el productor se lleve un valor de precipitación, sino una tendencia de un escenario probable”, explicó.

El objetivo primordial es brindar un contexto que permita entender a qué es propenso cada ciclo productivo, proporcionando así al productor “una herramienta de estrategia” para tomar decisiones con el menor riesgo posible.