De acuerdo con la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, con la incorporación de los últimos cuadros, se dio casi por finalizada la siembra de trigo en la Argentina, logrando cubrir la superficie estimada de 6,5 millones de hectáreas (MHa) para el ciclo en curso (2026/2027).
Si bien aún se informan lotes aislados pendientes de implantación en el sur del área agrícola —principalmente en el sudoeste bonaerense—, no modificarán la estimación de área vigente.
Durante toda la ventana de siembra, la falta de condiciones idóneas en el suelo se presentó como el principal factor limitante, impidiendo la posibilidad de expandir la superficie destinada al cereal.
La recuperación de las reservas hídricas en el perfil del suelo ha transformado positivamente las expectativas productivas de la campaña.
En la actualidad, tras una notable mejoría, las condiciones de humedad del suelo muestran un panorama sumamente favorable, clasificándose como adecuadas a óptimas en el 90,8 % del área total cultivada.
El desarrollo del cultivo avanza a buen ritmo gracias al estado hídrico actual. Los datos indican que el 76,4 % del cereal ya se encuentra transitando de la etapa de macollaje en adelante.

Asimismo, se registran los primeros progresos biológicos avanzados en el extremo norte del país: en la región del Noroeste Argentino (NOA), los primeros lotes ya han comenzado a transitar la fase de llenado de grano.
Proyección de producción récord
Impulsada por las reservas hídricas que continúan elevando el potencial de rendimiento del cereal, distintas fuentes proyectan un volumen de cosecha de alrededor de 27,8 millones de toneladas.
De concretarse este número, la producción triguera registraría un destacado incremento del 43 % en comparación con el ciclo previo.