La industria del girasol en la Argentina atraviesa un momento excepcional, consolidándose con cifras que marcan un nuevo paradigma en la actividad procesadora del país. Durante el primer cuatrimestre de 2026, la molienda acumulada alcanzó la cifra récord de 1,772 millones de toneladas, lo que representa un sólido incremento de 312.000 toneladas (+ 21,36 %) en comparación con el mismo período de la campaña anterior.
Este desempeño sobresaliente es el resultado de una tendencia inédita: en los primeros cuatro meses de 2026, la molienda fue récord en cada uno de ellos de forma consecutiva.
El mes de abril cerró con 519.000 toneladas procesadas, el valor más alto de la historia para ese mes en particular. Sin embargo, el récord absoluto de molienda para el sector se produjo en marzo de 2026, cuando se alcanzó la cifra histórica de 565.000 toneladas.
Evolución y crecimiento sostenido
Si se observa la perspectiva histórica de la última década, el salto productivo de este año destaca significativamente. Según los registros del período enero-abril, la industria ha pasado de procesar 966.000 toneladas en 2014 a los actuales 1,77 millones, superando con creces los picos anteriores registrados en 2023 (1,494 millones) y 2024 (1,485 millones).
Incluso frente a años de menor actividad, como 2020 (la molienda cayó a 1,036 millones de toneladas en el mismo período), la recuperación y posterior expansión de la capacidad de procesamiento demuestra la resiliencia y el fortalecimiento de la cadena de valor del girasol.

Las cifras clave del fenómeno son:
—Molienda acumulada (enero-abril 2026): 1,772 millones de toneladas.
—Crecimiento interanual: + 21,36 %.
—Pico máximo histórico mensual: 565.000 toneladas (marzo 2026).
—Desempeño en abril: 519.000 toneladas.

Este escenario posiciona a la molienda de girasol como uno de los sectores más dinámicos de la agroindustria nacional en el presente año, impulsado por una eficiencia operativa que ha logrado batir sus propias marcas mes tras mes.