Trigo 2026/2027: optimismo climático y más genética para maximizar rindes

La perspectiva de una primavera más húmeda sitúa a la sanidad en el centro de la estrategia.
El desafío no será solo producir más, sino tomar mejores decisiones.

Con el inicio de la campaña de fina 2026/2027 en la Argentina, el sector triguero se prepara para un ciclo donde el desafío principal no será únicamente aumentar la producción, sino perfeccionar la toma de decisiones agronómicas.

Bajo un escenario climático que invita al optimismo, Nidera anticipa una campaña siempre con el foco en genética, manejo y calidad de semilla. Recientemente, la empresa reunió a su Red de Multiplicadores y distribuidores (RED-IN) para presentar los lineamientos bajo este mensaje: “Comienza un ciclo que nos exige estar despiertos y acompañar a los productores en la toma de buenas decisiones”.

El punto de partida para esta campaña es favorable, con perfiles hídricos que muestran similitudes con el ciclo anterior. Los modelos internacionales proyectan una transición hacia condiciones neutrales-cálidas, con la posibilidad de un evento de El Niño débil durante el invierno que podría intensificarse hacia la primavera.

Esta perspectiva de una primavera más húmeda sitúa a la sanidad en el centro de la estrategia. Los especialistas advierten que el monitoreo constante y la elección de materiales con buen comportamiento sanitario serán claves para proteger el rendimiento frente a posibles enfermedades fúngicas.

Para esta campaña, la premisa fundamental es volver a las decisiones agronómicas ajustadas: respetar las fechas óptimas de siembra para cada variedad y acompañar los planteos con una estrategia nutricional acorde al ambiente.

En este contexto, se destaca el lanzamiento de una nueva variedad de ciclo corto-intermedio (actualmente en proceso de denominación) que promete elevar el techo productivo. Según los ensayos realizados a nivel nacional, este material ha demostrado rendimientos de hasta 600 kilos por hectárea por encima de otros testigos del mercado, manteniendo una calidad de tipo 2 y un comportamiento excelente ante enfermedades como la roya amarilla, anaranjada y negra.

Liderazgo consolidado en el campo

Más allá de las novedades, la genética ya probada sigue siendo un pilar para el productor argentino. Un ejemplo de esto es el desempeño de la variedad Baguette 610, que en comparaciones recientes ha mostrado una ventaja promedio de 130 kilos por hectárea respecto a materiales previos como el Baguette 620.

Lo más relevante de estos resultados es que el incremento en el rendimiento se logra manteniendo un alto nivel de calidad panadera, incluso en ambientes de alta exigencia.

La campaña 2026/2027 se presenta, por tanto, como una oportunidad para que el productor, apoyado en la tecnología de semillas y el manejo de precisión, logre resultados consistentes y estables en todas las regiones trigueras del país.