Los bonos argentinos sufrieron el efecto dominó y retrocedieron 4 % tras la peor caída bursátil japonesa desde 1987 y el temor a una recesión estadounidense que hizo abrir el lunes con números rojos a las principales bolsas, acciones y criptomonedas del mundo.
Este lunes, los mercados de todo el mundo mostraron turbulencias y caídas pronunciadas, principalmente arrastrados por la Bolsa japonesa, lo que desencadenó caídas históricas en los principales índices. Los temores sobre el debilitamiento de la economía, exacerbados por noticias desalentadoras en el sector tecnológico y un informe laboral preocupante en Estados Unidos llevaron al índice de volatilidad CBOE (la Chicago Board Options Exchange, es la mayor bolsa de opciones en ese país), conocido como VIX, a su nivel más alto desde finales de 2022.
Las acciones de importantes empresas tecnológicas sufrieron fuertes caídas. Atlassian registró una disminución del 18 % tras emitir una guía financiera decepcionante y anunciar la salida de su principal ejecutivo de ventas. Snap se desplomó un 25 % después de no cumplir con las expectativas de ingresos del segundo trimestre y emitir una guía más baja de lo esperado debido a un entorno publicitario debilitado. Amazon también vio una caída del 12 % en sus acciones tras reportar ingresos trimestrales inferiores a lo anticipado, atribuidos a un cambio en las preferencias de los consumidores hacia productos más baratos.
El sector de las criptomonedas no quedó exento del impacto. El bitcoin y el ethereum se desplomaron a mínimos de varios meses, con el bitcoin cayendo un 12 % y el ethereum un 21 %.
En Asia, el índice de referencia Nikkei 225 de Japón se desplomó un 12,4 % el lunes por la mañana, cerrando con pérdidas de 4451,28 puntos, a 31.458,42. El índice más amplio TOPIX (Tokyo Stock Price Index) también cayó un 12,8 %. El índice surcoreano Kospi cayó un 6,5 %, y las acciones de Samsung Electronics perdieron un 7,7 %. En Taiwán, el índice Taiex se desplomó un 7,4 %, con Taiwan Semiconductor Manufacturing Co. perdiendo un 8 %. A raíz de esto, Corea del Sur decidió suspender las transacciones.
En Europa, las principales bolsas abrieron a la baja con pérdidas significativas en valores bancarios y tecnológicos. Frankfurt perdió más de un 3 %, París cayó un 2,6 %, Londres un 2,3 %, Madrid un 2,8 % y Milán un 4 %.
Un informe que mostraba una disminución en las contrataciones en Estados Unidos exacerbó el nerviosismo en los mercados, llevando al Nikkei a caer desde máximos históricos de más de 42.000 puntos alcanzados recientemente. La peor caída del Nikkei en un solo día fue un desplome de 3.836 puntos, o un 14,9 %, en el “Lunes Negro” de octubre de 1987.
El índice Nikkei 225 es el principal índice bursátil de Japón y representa un promedio ponderado de precios de 25 acciones seleccionadas de las empresas más grandes y líquidas que cotizan en la Bolsa de Valores de Tokio. Fue creado en 1950 y es similar al Dow Jones Industrial Average en Estados Unidos en el sentido de que es un índice de precios ponderados y es uno de los indicadores más utilizados para medir el desempeño del mercado de valores japonés.
Argentina: caen los bonos y sube el riesgo país
El Riesgo País se disparó a 1.712 puntos como consecuencia de la caída de los bonos soberanos. Estos bonos registran caídas del 4 %, afectados por el desplome bursátil global. Hay descensos de 1,1 % en el Bonar 30, del 1,2 % en el Bonar 29, y del 0,77 % en el Bonar.
El recorte significativo en el mercado argentino y los ADRs (Recibos de Depósito Americanos o, por su sigla en inglés, American Depositary Receipts) en Nueva York, indica que hay una señal de preocupación en los inversionistas. Una de las razones es la inestabilidad política, cambios en la política económica y la crisis monetaria.
También, las fluctuaciones en las tasas de cambio entre la moneda del país de origen y el dólar estadounidense. O las decisiones de los bancos centrales, como aumentos en las tasas de interés.



