La UIA volvió a presentar ayer su documento de 38 puntos para mejorar la situación del entramado industrial, pero no obtuvo de los funcionarios ningún compromiso para avanzar con sus reclamos.
La conducción de la Unión Industrial Argentina (UIA) se reunió con funcionarios del Ministerio de Economía para plantear la situación que atraviesan las empresas, especialmente las pequeñas y medianas industrias. Sin embargo, el encuentro terminó sin anuncios de nuevas medidas ni compromisos concretos por parte del Gobierno.
La reunión se realizó en el Palacio de Hacienda y contó con la participación del secretario de Coordinación Productiva, Pablo Lavigne; la subsecretaria de Política Industrial, Daniela Ramos; y el secretario de Hacienda, Carlos Guberman. Por la UIA estuvo presente una delegación encabezada por su presidente del Comité Ejecutivo, Martín Rappallini.
Uno de los principales puntos planteados por los industriales fue un documento con 38 propuestas que la entidad viene presentando desde hace aproximadamente un año. Los pedidos están vinculados principalmente con la presión impositiva, los costos de la energía y las dificultades para acceder al financiamiento.
Aunque desde la UIA señalaron oficialmente que el encuentro permitió exponer los problemas que enfrenta el sector, empresarios que participaron de la reunión consideraron que no hubo avances concretos sobre las medidas solicitadas.
Los reclamos de los industriales
Entre las propuestas de la entidad se encuentran la suspensión de embargos durante 180 días, modificaciones en los planes de pago y una reducción de las tasas de financiación de ARCA para las pymes.
También se solicitó postergar determinados vencimientos impositivos, particularmente el IVA para actividades estacionales, además de cambios en el esquema de cargas sociales y una mayor rapidez en la devolución de saldos a favor de impuestos nacionales.
El costo de la energía es otro de los problemas señalados por la UIA. La entidad planteó la posibilidad de establecer mecanismos de pago en cuotas y distribuir los vencimientos de las facturas para reducir el impacto sobre las empresas.
Según la organización industrial, algunos grandes usuarios recibieron aumentos de entre 90% y 100% en el componente básico de sus facturas, una situación que afecta especialmente a las empresas con un elevado consumo energético.
En materia financiera, la UIA pidió reducir los impuestos que encarecen el crédito destinado a la producción y eliminar la carga tributaria sobre las operaciones de refinanciación de deudas. La entidad sostiene que estos costos dificultan el acceso al financiamiento en un contexto de actividad industrial debilitada.
Un escenario complejo para la industria
El reclamo empresarial se produce mientras la actividad manufacturera atraviesa un período de contracción. Según los datos del INDEC difundidos en septiembre, la producción industrial cayó 4,9% interanual en julio. De los 16 sectores relevados, 12 registraron una baja frente al mismo mes del año anterior.
La situación también generó preocupación por el empleo y por la continuidad de algunas empresas. Desde la UIA vienen señalando que la falta de recuperación de la producción, junto con los costos y las dificultades financieras, está afectando especialmente a las pymes.
En este contexto, la entidad considera que se necesitan medidas destinadas a reducir los costos que enfrentan las empresas y mejorar sus condiciones para producir.
Por el momento, el encuentro con funcionarios de Economía no derivó en anuncios concretos sobre los pedidos formulados. Las partes quedaron en continuar el diálogo en próximas reuniones, mientras el sector industrial mantiene sus reclamos por la evolución de la actividad, los costos y el acceso al financiamiento.



