Toyota Argentina será responsable de la movilidad oficial durante la visita del papa León XIV, prevista a partir del 9 de noviembre. Para los traslados, la compañía adaptó y donó dos Hilux que funcionarán como Papamóvil, una para las actividades en Buenos Aires y otra para Córdoba.
El proyecto involucró a un equipo de ingenieros de Toyota y a Vallé Equipamientos, una empresa con más de 70 años de trayectoria en carrozado y equipamiento vehicular, certificada por Toyota Motor Corporation en Japón.
Uno de los principales desafíos fue adaptar el comportamiento dinámico de la camioneta para soportar una distribución de carga diferente a la habitual. El vehículo deberá trasladar a cinco personas sobre el eje trasero y dos sobre el delantero, una configuración que requirió modificaciones en los elásticos y amortiguadores para garantizar la rigidez necesaria.
La adaptación también incorporó elementos de seguridad que suman un peso considerable. La Hilux utilizada como base tiene una capacidad de carga original de una tonelada, por lo que el trabajo demandó ajustes específicos para responder a las condiciones de uso previstas.
La unidad elegida es una Hilux cabina simple, con motor 2.4 de 150 CV y 400 Nm de torque, caja manual de seis marchas y una configuración pensada originalmente para el trabajo. Su espacio de carga fue uno de los factores que determinaron su elección para el proyecto.
Además de las dos unidades adaptadas, Toyota dispondrá de otros 20 vehículos para acompañar la logística de la visita papal en la Ciudad de Buenos Aires, Córdoba y Luján.
La iniciativa surgió cuando la automotriz tomó conocimiento de la posible visita y se puso a disposición para colaborar con la movilidad. El concesionario Kansai tuvo un papel central en el vínculo con la Santa Sede y la Conferencia Episcopal Argentina.
La elección de la Hilux también pone en primer plano el peso de la producción nacional. El modelo se fabrica en Zárate desde 1997 y es uno de los principales vehículos de la industria automotriz argentina. Toyota prevé superar en 2026 su récord histórico de producción, con 184.000 unidades, de las cuales el 80% se exporta a 22 países de América Latina.
La planta trabaja por cuarto año consecutivo en tres turnos y a plena capacidad. Toyota emplea a casi 8.000 personas y sostiene una cadena de valor integrada por más de 65 autopartistas locales y alrededor de 1.000 proveedores directos e indirectos.
La adaptación de las camionetas para la visita de León XIV se suma a otros antecedentes de la industria automotriz argentina en la construcción de Papamóviles. Durante las visitas de Juan Pablo II en 1982 y 1987 se utilizaron vehículos adaptados localmente, con desarrollos realizados por operarios e ingenieros de distintas empresas.



