Las tensiones inflacionarias continúan en alza, robusteciendo la posibilidad de que la Fed decida una suba de los tipos de interés el próximo mes de marzo.
Los precios pagados a los productores estadounidenses aumentaron en enero más de lo previsto, lo que apunta a persistentes presiones inflacionarias mientras las empresas se enfrentan a la escasez de mano de obra y dificultades en las cadenas de suministro, informa la agencia Bloomberg.
El índice de precios al productor para la demanda final aumentó 9,7% contra enero del año pasado y subió 1% con respecto al mes anterior, según datos del Departamento del Trabajo de EEUU. El incremento mensual fue el mayor en ocho meses, mientras se esperaba un aumento interanual promedio del 9,1% y un alza mensual del 0,5%, según una encuesta.
Las cifras, que reflejaron amplios aumentos en todas las categorías, refuerzan aún más las intenciones de la Reserva Federal de comenzar a subir las tasas de interés en su reunión del próximo mes, en medio de la creciente inflación en toda la economía.
Los cuellos de botella en el transporte, la fuerte demanda y la escasez de mano de obra experimentados durante 2021 no se solucionaron, continúan este año y corren el riesgo de mantener las presiones sobre los precios en niveles muy altos.
Reclamos
El incremento mensual más reciente indica que las presiones inflacionarias en la cadena de producción continúan siendo intensas, lo que seguirá repercutiendo en los costos finales de los bienes y servicios de consumo.
Datos publicados la semana pasada mostraron que los precios al consumidor aumentaron en enero más de lo previsto, elevando la tasa de inflación anual a un nuevo máximo de cuatro décadas.
Tras el informe del IPC, algunos funcionarios de la Reserva Federal se pronunciaron a favor de una acción política más agresiva en la reunión de marzo del banco central. Pero los altos funcionarios de la Fed más moderados parecen escépticos ante un aumento de medio punto, y han sugerido que no es necesario comenzar un ciclo de alzas con un movimiento de medio punto porcentual.
El costo de la energía repuntó un 2,5% en enero tras caer el mes anterior. En lo que va del mes, los precios del petróleo y otros productos energéticos han seguido subiendo por el riesgo de que un ataque ruso a Ucrania provoque graves sanciones por parte de los Gobiernos occidentales.
El IPP básico, que excluye los componentes volátiles de alimentos y energía, aumentó 0,8% frente al mes anterior y subió 8,3% con respecto al año pasado.
Los precios de los bienes se aceleraron en enero con respecto al mes anterior, subiendo un 1,3%, la mayor alza en tres meses.
Los costos de los servicios subieron 0,7%, misma cifra que el mes anterior. El informe recoge las variaciones de los precios pagados a los productores, así como los márgenes recibidos por los mayoristas y minoristas. Un factor importante en el aumento de enero del índice de demanda final de servicios fue el de los precios de la atención ambulatoria en hospitales, que aumentaron un 1,6%.
Los precios al productor, excluyendo los alimentos, la energía y los servicios comerciales —una medida que a menudo prefieren los economistas porque excluye los componentes más volátiles— aumentaron 0,9% frente a diciembre, la mayor alza en un año. En comparación con el año anterior, el indicador avanzó 6,9%.
Los costos de los bienes procesados para la demanda intermedia, que reflejan los precios en la fase inicial del proceso de producción, subieron 1,7% con respecto al mes anterior. En comparación con un año antes, el alza fue de 24,1%.



