El Congreso llevó a cabo una jornada especial dedicada a resaltar la importancia de esta fuente energética para el desarrollo de otro tipo de fuentes renovables.
En el Congreso de la Nación se realizó un evento denominado “La Energía Nuclear en la Transición Energética” para no perder de vista el papel importante que tiene este tipo de generación energética en la creación de un modelo de país más sustentable. La jornada contó con la participación de expertos, legisladores y miembros de la industria nuclear argentina, que pusieron de relieve las conquistas y los desafíos argentinos en materia nuclear.
Pablo Cervi, diputado de la Unión Cívica Radical por Neuquén, uno de los impulsores de la jornada, destacó en su discurso de apertura la histórica capacidad de Argentina en el sector nuclear, subrayando que el país no solo produce reactores, sino también el combustible necesario, respaldado por un capital humano altamente calificado.
“En el reactor Atucha II, mientras empresas extranjeras estimaban un parate de tres años, la inventiva argentina logró completar las reparaciones en solo diez meses”, señaló Cervi, ilustrando el potencial nacional para innovar y superar desafíos técnicos complejos.
El diputado también enfatizó la reciente decisión de declarar la energía nuclear como combustible de transición, al mismo nivel que el gas. “Esto nos posiciona estratégicamente, no solo en términos energéticos sino también en la geopolítica global”, afirmó.
Uno de los momentos más destacados del evento fue la intervención del Dr. Diego Guelar, ex embajador y actual consejero del Consejo Argentino para las Relaciones Internacionales (CARI). Guelar situó el desarrollo nuclear argentino en un contexto internacional, subrayando que el dominio de esta tecnología puede consolidar la posición del país frente a desafíos globales como el cambio climático y la seguridad energética.
“La energía nuclear no solo es una herramienta de sostenibilidad, sino también de soberanía. Argentina tiene la oportunidad de ser un jugador clave en el tablero energético global”, afirmó.
El ingeniero Germán Guido Lavalle, presidente de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA), profundizó en las aplicaciones de la energía nuclear más allá de la generación eléctrica. Resaltó la importancia de la industria nuclear en la producción de radioisótopos para la medicina, utilizados en diagnósticos y tratamientos avanzados.
“Cada reactor no solo genera energía, sino que también impulsa desarrollos científicos que impactan en la calidad de vida de la población”, explicó Lavalle.
El valor del recurso humano
La trayectoria en materia de energía nuclear con la que cuenta Argentina hace que el principal activo del país trascienda el valor de la generación de energía o sus derivados, y sea el factor humano que posee una experiencia difícil de encontrar en otras partes del mundo. Diego Garde, gerente de los sitios nucleares Atucha I y II, se refirió a esto a su turno: “el conocimiento y la experiencia acumulada en nuestras plantas son únicos. Para enfrentar los desafíos del futuro, debemos seguir invirtiendo en formación y desarrollo técnico”, apuntó.
Además, destacó la cantidad enorme de puestos de trabajos que el sector genera, tanto en las plantas de Zárate y Lima, como en la Planta de Agua Industrial Pesada (PIAP), o la empresa Diositek S.A., ejemplos de cómo la energía nuclear fomenta una cadena de valor robusta que beneficia a miles de trabajadores.
Una transición verde con sello argentino
El evento concluyó con un llamado a profundizar el debate sobre el rol estratégico de la energía nuclear en la transición energética de Argentina. La combinación de experiencia técnica, infraestructura desarrollada y talento humano coloca al país en una posición privilegiada para liderar esta transformación.
“La transición energética no es solo una cuestión de tecnología, sino de visión estratégica. Argentina tiene todo lo necesario para ser un referente global en el uso de la energía nuclear como una fuente segura, sustentable y económicamente viable”, concluyó Cervi.
En un contexto global marcado por la urgencia climática y las tensiones geopolíticas, la energía nuclear emerge como un pilar fundamental. Argentina, con su vasta experiencia y capacidad, tiene la oportunidad de consolidarse como líder en este ámbito, contribuyendo no solo a su desarrollo interno, sino también al escenario internacional.



