La firma ubicada en Venado Tuerto, provincia de Santa Fe, aseguró que se debe a la caida de la demanda aunque previamente se rumoreaba que era para sustituir producción propia por importaciones chinas.
Una de las firmas más tradicionales de las cocinas argentinas, la fabricante de ollas y sartenes Essen, se encuentra en pleno proceso de achicamiento de su planta en Venado Tuerto, en la provincia de Santa Fe. Allí, 29 trabajadores fueron desvinculados debido a la caída del consumo que afecta las ventas de la empresa, algo que desde Essen debieron aclarar, luego de los rumores que lo atribuían a un reemplazo de su producción por importaciones desde chinas.
Sin embargo, desde el gremio metalúrgico indican que, si bien la compañía prometió no avanzar con más despidos en lo que resta del año, también apuntan a que Essen habría reemplazado parte de su producción por importaciones desde China, algo que podría derivar en nuevas cesantías.
La empresa rechazó ese planteo y sostuvo que la medida “no está relacionada con la importación, sino exclusivamente con la baja de la demanda”. Afirmó que fabrica la enorme mayoría de sus productos en el país, que mantiene su compromiso con el empleo y que “continuará produciendo en Argentina sus productos icónicos”, al tiempo que trabaja para recuperar niveles de producción y ventas.
En los últimos años, y especialmente tras la apertura comercial, Essen comenzó a incorporar componentes y productos diseñados localmente pero fabricados en el exterior, debido a que “la tecnología necesaria no existe en el país”. La firma aclaró que esas piezas se ensamblan en Argentina y que no importa productos terminados. Dentro de ese esquema, el rubro de cacerolas importadas representó en 2025 apenas 1,9% de las ventas.
Con 45 años de historia, Essen combina la producción local con su estrategia de expansión regional y nuevos lanzamientos, como el robot de cocina Rein, desarrollado junto a un proveedor asiático. La compañía (que ya vendió 30 millones de productos y opera en seis países) busca ser más eficiente, sostener su fabricación nacional y fortalecer su presencia en un mercado donde importar es más barato que producir.



