El temor a una escalada en las hostilidades que lleve a la intervención de países productores como Irán, causó un fuerte incremento en los precios internacionales del barril de crudo.
Luego de los ataques de Hamas a Israel, la cotización del crudo se disparó un 4 % y llegó a los 88 dólares el barril en el caso del Brent, como un reflejo del temor de los mercados a una ampliación del conflicto.
Si bien la producción de petróleo no está amenazada de manera directa, preocupa que una eventual escalada involucre a productores estratégicos como Irán, históricamente vinculado a la organización terrorista palestina.
Más allá de algún incidente contra instalaciones petroleras, el segundo gran motivo de preocupación radica en un eventual bloqueo de las rutas de transporte petrolero en el estrecho de Ormuz.
El salto del barril quebró la tendencia bajista de la semana pasada, cuando se observó el mayor recorte semanal desde marzo por las perspectivas de incremento de tasas de interés y contracción económica global.
Inflación global
El presidente del Banco Mundial, Ajay Banga, afirmó que el conflicto entre Israel y los grupos militantes palestinos es una conmoción económica mundial innecesaria que si se extiende dificultará a los bancos centrales lograr un “aterrizaje suave” de la inflación.
“Es una tragedia humanitaria y un shock económico que no necesitamos”, dijo Banga en el marco de las reuniones anuales del Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional en Marruecos.
Los bancos centrales estaban “empezando a confiar un poco más en que había una oportunidad para un aterrizaje suave, y esto lo hace más difícil”, resumió.



