Los datos más recientes indicaron que el país atraviesa su peor desempeño financiero desde el año 1955, cuando el PBI se contrajo alrededor del 18%.
La economía de Japón se contrajo a una tasa anual un 27.8% en el trimestre correspondiente de abril a junio, el peor registro desde 1955, según informaron fuentes del gobierno en el día de ayer. Si bien el país ya estaba luchando con cifras poco alentadoras antes de la pandemia, la crisis sanitaria las acentuó.
La Oficina del Gabinete reportó que el producto interno bruto real preliminar estacionalmente ajustado del país descendió 7.8 por ciento de un trimestre a otro.
Si bien las cifras mensuales más recientes muestran signos de una recuperación en las ventas minoristas y la producción fabril, la recuperación incipiente perderá impulso si el número de infecciones impulsa al gobierno a reafirmar los límites a la actividad económica.
[su_note note_color=”#e3e3e3″]La probabilidad y la naturaleza de las futuras medidas de apoyo del gobierno también dependerán de si los consumidores y las empresas están preparados para aumentar el gasto y la producción. [/su_note]
El ministro de Economía de Japón, Yasutoshi Nishimura pidió a los habitantes y a las empresas particularmente que piensen en formas de prevenir los contagios de covid-19 y al mismo tiempo, poder reactivar la economía.
Nishimura dijo que el gobierno haría todo lo posible para proteger los empleos y los medios de vida y defendió los esfuerzos de la administración para apoyar la economía, señalando que otros países importantes habían sufrido más. Aún así, dijo que es posible que el gobierno reintroduzca el estado de emergencia si aumentan las infecciones.
Entre los factores que explican el desplome del Producto Bruto Interno de Japón durante el segundo trimestre, se encuentra, por ejemplo, el consumo de los hogares, que es el motor de la economía del país, el cual registró entre abril y junio un derrumbe del 8.2%.
En cuanto a las exportaciones japonesas, éstas registraron durante el segundo trimestre una caída del 18,5%, tras bajar un 5.4% durante los tres primeros meses del 2020.
Pese a que Japón comenzó a flexibilizar la cuarentena en el pasado mes de mayo, se mantiene una constante preocupación de que un aumento repentino de casos de coronavirus pueda volver a golpear duramente la economía del país.



