Una aplicación desarrollada por estudiantes de la Universidad Nacional del Sur permite medir con una foto la condición corporal de los bovinos y mejorar la toma de decisiones en el campo.
Tres estudiantes de Ingeniería en Sistemas de la Información de la Universidad Nacional del Sur desarrollaron una aplicación que utiliza inteligencia artificial para abordar una necesidad concreta del sector ganadero: conocer de forma rápida, objetiva y accesible el estado corporal de los bovinos.
El proyecto, denominado “Proyecto Agro”, fue impulsado por Lucas Bazán junto a Ian Sebalt y Juan Ignacio Rodríguez Mariani. Por su cercanía con el campo, los tres conocen de cerca las dificultades que enfrentan los productores, especialmente en contextos complejos como la sequía que afectó al sudoeste bonaerense en los últimos años.

La iniciativa surgió a partir de una demanda concreta planteada desde el INTA. “Tuvimos una reunión con un representante del INTA, Gerónimo de Leo, quien nos trajo a la mesa una necesidad para solucionar una problemática real”, contó Bazán a Más Industrias. En ese encuentro, el ingeniero agrónomo planteó la dificultad para calcular el índice de condición corporal (ICC), un indicador clave para determinar si un animal se encuentra en bajo peso, en estado óptimo o con sobrepeso.
La aplicación fue diseñada para ser simple y práctica. “Uno apenas inicia esta aplicación, se encuentra con un panel central y abajo del todo un botón para ejecutar la cámara. Cuando se ejecuta la cámara, se toma la foto de la vaca que se desea y enseguida comienza a trabajar este modelo de inteligencia artificial que le arroja a uno el número o el índice de qué tan flaca o gorda está la vaca”, explicó. A partir de ese resultado, el sistema también sugiere acciones vinculadas a la alimentación y al manejo del animal.
Se trata de una herramienta relevante para la gestión productiva, ya que el ICC impacta directamente en la salud, la reproducción y el rendimiento general. “Se busca colaborar con estos trabajadores del campo, codo a codo, para que sus tareas sean mucho más fáciles y, además, precisas”, señaló Bazán, y remarcó que el objetivo es reducir la subjetividad en la evaluación.

Otro aspecto clave es que funciona sin conexión a internet, una condición fundamental para su uso en zonas rurales. “Estamos trabajando en un modelo que se ejecuta en el celular, no requiere de conexión a internet y está adaptado para todo tipo de celulares con quizás baja potencia”, detalló.
En la práctica, muchos productores dependen de la disponibilidad de veterinarios o técnicos para evaluar el estado del ganado, algo que puede demorar decisiones en momentos críticos. “Hoy en día muchos productores dependen de la agenda de un veterinario, de un ingeniero agrónomo o de cualquier otro tipo de profesional para que pueda acercarse físicamente hasta el campo y evaluar a los animales”, afirmó.
Si bien no existe un nivel de precisión absoluto, las pruebas realizadas alcanzaron resultados consistentes. “Nunca se puede llegar a obtener el 100% de precisión, ya que en el mundo de la computación y de estos modelos de inteligencia artificial uno se puede acercar muchísimo a este objetivo perfecto quizás, pero nunca se puede llegar a obtener el 100% de precisión. Es algo prácticamente imposible, aún más en el contexto que trabajamos nosotros”, explicó.
De cara a lo que viene, el equipo apunta a seguir mejorando el desarrollo. “Tenemos muchas ganas de que esto siga creciendo, poder seguir entrenándolo y quizás ampliarlo también para que pueda evaluar otros tipos de animales”, adelantó Bazán.
“Proyecto Agro” se consolida así como una solución concreta que acerca la tecnología al campo y aporta herramientas para una gestión más eficiente.



