La historia de Starbucks. ¿Quiénes fueron los fundadores de Starbucks? ¿Por qué se llama así? ¿Por qué fue tan importante la llegada de Howard Schutlz a la cafetería? ¿Cuándo y en dónde abrió su primera tienda en el exterior?
Tres amigos, los fundadores y creadores de Starbucks

La historia de Starbucks comenzó en el año 1971 en la ciudad de Seattle, Washington, Estados Unidos cuando tres socios y amigos abrieron su primera tienda de café. Ellos eran el profesor de inglés Jerry Baldwin, el profesor de historia Zev Siegel, y el escritor Gordon Bowker, inspirados por el empresario cafetero Alfred Peet, el mismo que acostumbró a los estadounidenses a consumir el café en taza en lugar de en lata.
Pike Place Market, la primera tienda
En aquel entonces, la empresa era una sola tienda en Pike Place Market, un mercado histórico de Seattle. En sus comienzos, Starbucks ofrecía algunos de los mejores cafés en grano recién tostados del mundo. El nombre, inspirado por la novela Moby Dick, evocaba el romanticismo de alta mar y la tradición marítima de los primeros comerciantes de café. Inicialmente en la tienda no se servía café, pero si se daban pequeñas muestras tratando de educar a los clientes sobre la calidad del mismo.
Howard Schultz: tradición italiana y amor por el café

En 1982, Howard Schultz (presidente y CEO de Starbucks) entró por primera vez en una tienda Starbucks. Desde que tomó su primera taza de Sumatra, se sintió atraído por la compañía y lo que representaba, y un año después se incorporó a la empresa.
Un año más tarde, en 1983, Howard viajó a Italia y quedó cautivado por las cafeterías italianas y el romanticismo de la experiencia de tomar un café. Tuvo la visión de llevar la tradición de la cafetería italiana a los Estados Unidos. Un lugar donde conversar y sentirse parte de la comunidad, un tercer lugar, entre el trabajo y el hogar. Se marchó de Starbucks durante un tiempo para poner en marcha sus propias cafeterías Il Giornale, pero regresó en agosto de 1987 y compró Starbucks con ayuda de otros inversores locales. Desde ese entonces, la compañía no paró de crecer en todo el territorio estadounidense.
“Desde el principio, Starbucks se propuso ser una empresa diferente. Una empresa donde no solo se honrase al café y a su rica tradición, sino donde, también, se crease una sensación de conexión”, aseguran desde la empresa.
El primer Starbucks fuera de Estados Unidos
Fue en el año 1996 que abrió sus puertas la primera tienda y cafetería fuera de los Estados Unidos: Tokio fue la ciudad elegida para lo que sería su primer destino de expansión internacional.

Un tiempo después, llegó al continente europeo, más específicamente a Inglaterra en el año 1998 y a España en el 2002. Starbucks continuó su proceso de meteórica internacionalización y llegó a países como México, Perú y Francia. La firma desembarcó en Argentina en mayo de 2008 y, a la fecha, cuenta con 151 sucursales distribuidas en todo el país, con un total de 1.700 empleados.
En la actualidad, la compañía cuenta con más de 15.000 sucursales distribuidas en más de 50 países. Con objetivos muy claros y una constante pasión por la innovación, Starbucks se convirtió en un imperio del café.



