Por cada tonelada producida del material que se utiliza en los marcos, se eliminan 5 millones de colillas.
La compañía chilena Karün Eyewear presentó los primeros marcos para anteojos hechos de acetato de celulosa recuperado de colillas de cigarrillos. Se trata de un nuevo material llamado Celion, que fue presentado recientemente como novedad en una feria de la industria óptica en Milán, Italia, llamada MIDO.
Desde la creación de los primeros anteojos hechos con redes de pesca recicladas hasta la implementación de trazabilidad completa con Blockchain y la huella de carbono etiquetada en cada uno de sus productos, la sustentabilidad ha sido una constante en la compañía de lentes desde 2012.
En ese plan, ahora dirigieron su enfoque hacia una de las preocupaciones ambientales más descuidadas y más nocivas: las colillas de cigarrillos. Normalmente desechadas y raramente recicladas, las colillas de cigarrillos han encontrado una nueva vida como anteojos gracias al trabajo de Karün.
Una problemática ambiental descuidada
En colaboración con Imeko, una empresa chilena de tecnología limpia, Karün ha desarrollado un proceso para recuperar el acetato de celulosa de estas colillas y convertirlo en Celion, el material esencial para su próxima colección de anteojos.
El problema de las colillas de cigarrillos es alarmante, con miles de millones de ellas siendo arrojadas al medio ambiente cada año, causando contaminación y daño ecológico. La solución propuesta por Karün implica reutilizar el acetato de las colillas, eliminando así toneladas de desechos y reduciendo la contaminación plástica.
Celion destaca por sus propiedades excepcionales, incluyendo propiedades físicas mecánicas sobresalientes, una reducción significativa en la huella de carbono en comparación con el acetato virgen y la capacidad de ser moldeado en procesos industriales convencionales. Además, Celion es infinitamente reciclable, fomentando una economía circular donde los recursos se utilizan el mayor tiempo posible.



