El desempeño y futuro de las bolsas mundiales dependerá en gran medida de cómo avance la pandemia y de los posibles rebrotes.
El destino de las bolsas del mundo seguirá marcado en la segunda mitad del año por la gran incertidumbre que genera la evolución del coronavirus, y sus posibles consecuencias en la economía global, lo que seguirá generando volatilidad en el mercado, según coinciden los expertos.
Las principales bolsas mundiales cerraron la primera parte de 2020 con fuertes pérdidas como consecuencia del gran deterioro que ha sufrido la economía por la pandemia.
Unas caídas de las que se han ido recuperando en las últimas semanas gracias a los extraordinarios estímulos de bancos centrales y gobiernos, el desarrollo de nuevos fármacos contra el coronavirus y la reapertura de los países, lo que se ha traducido en una recuperación de la actividad y la mejora de los datos macroeconómicos.
No obstante, los expertos advierten de que el destino de la economía mundial en la segunda mitad del año dependerá de la dinámica de la pandemia, y creen que la inversión se podría ver restringida por esa incertidumbre.
El analista de XTB Joaquín Robles consideró que la posibilidad de que puedan producirse nuevas oleadas de contagios que obliguen a parar otra vez la actividad, podría afectar al mercado “generando nueva volatilidad”.
Un miedo que también comparte el experto de IEB Javier Niederleytner, para quien un posible rebrote del coronavirus en otoño y la vuelta al confinamiento sería “muy negativo para las bolsas“.
Según las previsiones de la compañía Natixis, “aunque parece que lo peor de la crisis ya ha pasado, la recuperación será lenta y escalonada y llevará mucho tiempo volver a los niveles previos”.
También alertaron que el riesgo de nuevas oleadas de la pandemia permanece, y eso “podría generar turbulencias en los mercados y hacer aumentar la volatilidad”, aunque creen que probablemente, están caídas serán más suaves que las registradas hasta ahora.
Por ello, la mayoría de expertos se mantienen positivos respecto a la renta variable para el cierre de año, con sectores ganadores como salud y tecnología.

Además de la pandemia y la recesión, el mercado se verá también condicionado por las elecciones presidenciales en EE.UU. en noviembre, y las tensiones comerciales entre este país y China, agudizadas por el origen del coronavirus.
Las primeras encuestas, recuerdan los expertos, ya no dan como favorito a Donald Trump, que tal y como dicen, parece que quiere basar su campaña electoral en acusar a China de la desaceleración económica de EE.UU., algo que podría desencadenar nuevas tensiones y una mayor volatilidad.



