Entre diciembre de 2023 y noviembre de 2024 el sector sufrió una caída del 28,5 %, aunque el panorama es más alentador para este año.
La actividad de la construcción experimentó una caída interanual acumulada del 28,5 % en los primeros doce meses de gestión de este Gobierno. “Esta profunda crisis, comparable solo a la vivida tras la salida de la convertibilidad, se caracterizó por una caída acelerada y sostenida”, señaló un informe de la consultora Analytica.
El trabajó detalló que el Indice Construya cerró el año con una baja del 26,6 %, tras cinco meses consecutivos en descenso. La demanda de cemento, un indicador clave de la actividad, se desplomó un 25,3 % interanual, alcanzando niveles mínimos históricos comparables a los de 2005.
Los dos motivos principales
Según el informe de Analytica, los dos principales motivos para la caída de este sector son:
- El recorte drástico en la obra pública: el gasto en obra pública se redujo un 76,5 % en términos reales durante 2024. Esto se reflejó en la caída del 30,9 % en los despachos de cemento a granel, generalmente asociados a proyectos de infraestructura.
- El costo de la construcción en dólares en máximos históricos: el Índice del Costo de la Construcción (ICC) aumentó un 91,2 % en 2024, muy por encima de la devaluación del dólar CCL (17,7 %). Esto se tradujo en un costo de construcción en dólares sin precedentes, especialmente en los últimos meses debido a la caída del dólar CCL. El costo de los materiales, en particular, alcanzó su nivel más alto desde 2008.
Más allá de la crisis generalizada que atraviesa el sector, ciertos aspectos positivos permiten visualizar un panorama un poco más alentador para el 2025. Entre ellos, se encuentran el aumento de las escrituras de propiedas, que crecieron un 31,2 % en CABA y un 14,2 % en Buenos Aires hasta noviembre, impulsadas por la apreciación cambiaria y la recuperación del crédito hipotecario, o la estabilidad del empleo en algunas regiones, como Neuquén, gracias a la demanda generada por la expansión de la industria hidrocarburífera.
Sin embargo, la situación general sigue siendo negativa, con una pérdida de 69.700 empleos formales y el cierre de 1.582 empresas entre noviembre de 2023 y octubre de 2024. En un año electoral como 2025, la evolución del sector será crucial. Aunque históricamente la actividad de la construcción suele expandirse en años electorales, las señales del Gobierno apuntan a una profundización del ajuste, lo que no augura un futuro promisorio para el sector.



