Se simplificará el proceso para que se abran más firmas de capital extranjero dentro del sector financiero del gigante asiático.
El regulador bancario de China va a permitir que los grupos multinacionales extranjeros establezcan directamente compañías financieras a partir del próximo mes, en un intento por atraer al mercado a los inversores extranjeros.
Beijing toma esta medida en momentos en que su economía se encuentra en una situación extremadamente compleja, en medio de una crisis inmobiliaria y una fuerte desaceleración del PIB, informa elEconomista.es
Los grupos multinacionales constituidos fuera de China podrán, de este modo, establecer directamente compañías financieras en China continental, según las nuevas reglas publicadas por la Comisión Reguladora de Seguros y Banca de China (CBIRC), que entrarán en vigencia a partir del 13 de noviembre.
Bajo las reglas actuales, aprobadas en 2006, los inversores extranjeros tenían que dar varios pasos para concretar este proceso: primero estableciendo una filial en China que fuera totalmente propiedad de la empresa interesada, y luego haciendo que esta filial crease una compañía financiera.
Requisitos
A finales de junio había 254 compañías financieras en China, según muestran los datos de CBIRC. Pero solo unas pocas fueron creadas por inversores extranjeros, entre los que se incluyen al gigante tecnológico alemán Siemens y el titán japonés de la electrónica Panasonic.
Pese a todo, las empresas financieras extranjeras deberán cumplir una serie de requisitos para abrir su negocio en China. El grupo multinacional extranjero deberá tener al menos 5.000 millones de yuanes (694 millones de dólares) de capital desembolsado al final del ejercicio fiscal más reciente, según las nuevas reglas.
Según informa el medio español, China estaría buscando un incremento de la inversión extranjera ahora que la economía se desacelera y la productividad se resiente. Durante años, la inversión extranjera directa en China ha sido muy complicada, lo que ha llevado a multitud de empresas a abandonar sus proyectos tras años de intentar hacerse con una cuota del mercado chino.



