Las empresas buscan estar cerca de Estados Unidos, su principal cliente. Llegan compañías taiwanesas, chinas, coreanas y japonesas. En tres meses, México recibió inversiones equivalentes a todo 2022.
El nearshoring, la estrategia para atraer empresas para fabricar más cerca del mercado donde venden sus productos, es la “solución al comercio exterior”, concuerdan los analistas. Y el mejor ejemplo para esto es México, que en tres meses recibió inversiones por 13.000 millones de dólares y espera por los desembolsos de más de 50 empresas asiáticas que mostraron un interés por invertir en el país.
Paulina González, directora región Noroeste de American Industries Group, reveló que en los últimos 18 meses hubo más de 50 empresas taiwanesas, chinas, coreanas y japonesas que mostraron interés “por invertir y abrir una fábrica y una línea de producción de muebles, pisos, maquinaria de construcción, equipamiento, aire acondicionado y controles”.
Estas iniciativas, que prometen muchísimos dólares para México, se suman a los 13.000 millones de dólares que ya se invirtieron en el país entre enero y marzo. El número “equivale a más del 70 por ciento de todo lo que se captó por inversión extranjera directa en 2022″, destacó Héctor Tijerina Morales, CEO de Invest Monterrey. “Durante los 3 meses de 2023, ya se han anunciado más de 50 inversiones relacionadas con el nearshoring, destacando Monterrey como el destino favorito de los inversionistas”, agregó.
El éxito mexicano responde a una estrategia efectiva de nearshoring, que aprovechó la postpandemia y la guerra Rusia-Ucrania para resaltar la necesidad de reubicar las operaciones con las cadenas de producción y suministro más próximas al mercado de consumo final. Esa estrategia, por ejemplo, le valió a México la llegada de Tesla, la compañía de Elon Musk, que instalarán una Gigafábrica en Monterrey y analizan un túnel para el Tren Maya.
“(Esas empresas vienen) con el objetivo de no pagar el ‘dudi’ que les está imponiendo el importar a Estados Unidos y tiene que ser hecho en México”, explicó Paulina González durante el panel Nearshoring: el multimillonario boom industrial que vive México como alternativa al Made in China organizado por Invest Monterrey. “Hemos estado recibiendo desde el último cuatrimestre del año pasado a muchas empresas taiwanesas, porque su cliente es Tesla”, destacó.
México es una de las mejores opciones para muchos inversionistas antes que otros competidores económicos, comentó por su parte Tijerina. ¿Por qué? El país es ideal para minimizar los riesgos y, además, cuenta con la ventaja de la proximidad geográfica con Estados Unidos.
“El nearshoring es una realidad de largo plazo de las grandes empresas con cadenas de suministro están presionando a sus proveedores para que establezcan su producción cada vez más cerca de Estados Unidos. Es por ello que para algunos observadores internacionales, México es una de las mejores opciones”, consignó el especialista, citado por Frobes.
Una oportunidad única
“La oportunidad que tenemos para la economía mexicana es mayúscula“, aseguró Manuel Rodríguez Arregui es socio y firector General de Ainda, Energía e Infraestructura (AINDA).
En este sentido, Rodríguez Arregui recordó que China exporta 4 billones de dólares al año. “Si le quitamos 10 por ciento de esa cadena de valor, pues estamos hablando de un aumento del 80 por ciento de las exportaciones de México y eso conlleva a un aumento en el producto interno bruto en México de 30 por ciento”, apuntó el empresario.
“Mientras más exportamos, más importamos, porque las cadenas de valor están integradas. No vamos a poder traer el 100 por ciento de un producto en específico, muy probablemente traigamos parte del producto”, concluyó.
México está entre los primeros 10 socios comerciales de Argentina. Entre los productos importados se destacan los vehículos para transporte de personas y las partes o accesorios para carrocería de automóviles, una de las industrias que más beneficios tendrán con las nuevas inversiones. Otras importaciones son chocolate y café, el aceite de palma, jarabe de fructosa, caballos, leche modificada y químicos.



