Con un mercado externo que genera cerca de 190 millones de dólares anuales, una producción de 80 mil toneladas y una fuerte presencia en los mercados de Estados Unidos y Alemania, el país consolidó su rol como potencia apícola.
La apicultura argentina dejó de ser una actividad de nicho para transformarse en una verdadera aspiradora de divisas. Con una cosecha que ronda las 80 mil toneladas anuales, el país logra inyectar unos 190 millones de dólares al Tesoro Nacional, compitiendo palmo a palmo con gigantes como China y Nueva Zelanda en un mercado internacional que mueve más de 2.280 millones de dólares al año.
Si bien la actividad se desarrolla en 22 de las 23 provincias, el motor principal se encuentra en Buenos Aires. La provincia concentra el 44% de la actividad total, liderando el flujo logístico hacia los puertos.
El 75% de las ventas externas se concentran en Estados Unidos y Alemania, lugares a los que la miel viaja mayoritariamente a granel para ser fraccionada en destino, lo que representa el gran desafío pendiente: exportar fraccionado con marca propia para retener mayor valor.
Además, Argentina solo es superada en valor por Nueva Zelanda, cuya miel de Manuka es la más cara del mundo; sin embargo, el producto local lidera en volumen y pureza polínica.
Semana de la miel
Del 14 al 20 de mayo, bajo el lema “Miel Argentina, calidad que se consume y se exporta”. se celebra la 10ma Semana de la Miel. La iniciativa busca fomentar el consumo interno, que sigue siendo bajo en comparación con el volumen exportado.
La agenda incluye ferias y jornadas técnicas en puntos como Azul, Famaillá y San Juan, donde se busca visibilizar una realidad crítica: el 75% de los cultivos destinados al consumo humano dependen de la polinización. Sin abejas, la seguridad alimentaria global y la biodiversidad agrícola estarían en riesgo.
La miel desató una polémica en el Mercosur
La miel desató una inesperada disputa dentro del Mercosur. A pocos días de la entrada en vigor del nuevo esquema comercial con la Unión Europea, exportadores de Uruguay y Paraguay cuestionaron el sistema utilizado para asignar el cupo de exportación con arancel cero, luego de que el primer tramo disponible se agotara en apenas cuatro días y quedara mayormente en manos de empresas argentinas y brasileñas.
La controversia surgió tras la implementación del acuerdo comercial provisional entre el Mercosur y la Unión Europea, que habilitó un contingente inicial de exportación de miel sin el histórico arancel del 17,3%. El debate tomó estado público cuando el periodista uruguayo Marcelo Gallardo señaló en la red social X que el contingente inicial de 7500 toneladas anuales se había agotado rápidamente desde el 1° de mayo, fecha de inicio del régimen. Según indicó, más del 80% del cupo habría sido utilizado por exportadores argentinos, principalmente de las provincias de Entre Ríos, Santa Fe y Córdoba, mientras que Uruguay y Paraguay apenas pudieron concretar operaciones marginales antes del cierre.
Sin embargo, desde la Secretaría de Agricultura argentina aclararon que el denominado “año 0” del acuerdo no contempla efectivamente 7500 toneladas, sino 5000 toneladas prorrateadas para los ocho meses restantes de vigencia durante 2026. Además, explicaron que el contingente fue dividido en tres tramos trimestrales. El primero, correspondiente al período comprendido entre mayo y el 30 de junio, incluía 1402 toneladas y fue el único que se agotó hasta el momento. Los siguientes cupos se habilitarán el 1° de julio y el 1° de octubre, con 1800 toneladas cada uno.



