Analizan profundizar el canal hasta Puerto Rosales para permitir que los Suezmax operen completamente cargados.
El crecimiento de las exportaciones de crudo de Vaca Muerta abrió un nuevo debate sobre la infraestructura portuaria del sur bonaerense. En Bahía Blanca analizan profundizar el canal principal de navegación para permitir que los buques Suezmax operen completamente cargados.
La iniciativa bajo estudio contempla llevar el calado desde los actuales 45 pies hasta 51,5 pies en el tramo utilizado por los buques petroleros, entre la Boya Faro y Puerto Rosales. La obra demandaría una inversión estimada de entre 100 y 120 millones de dólares y tendría un plazo de ejecución de entre nueve y doce meses.
Actualmente, los grandes petroleros que embarcan shale oil deben salir con cargas parciales debido a las limitaciones de profundidad del canal. En el caso de los buques Suezmax, operan hoy con cerca del 80 % de su capacidad.
El análisis aparece vinculado al fuerte crecimiento de la producción no convencional en Vaca Muerta y a la necesidad de adaptar la infraestructura marítima a una escala mayor de exportación energética. Los buques Suezmax pueden transportar alrededor de un millón de barriles de petróleo y representan una de las principales categorías utilizadas en el comercio internacional de crudo.
El interés por avanzar con la profundización proviene principalmente de actores ligados a la operación petrolera en Puerto Rosales, entre ellos la firma OTAMERICA, que administra terminales para embarque de crudo.
Por el momento, la obra no abarcaría otros sectores del complejo portuario, como Ingeniero White, Galván o Cangrejales. El foco está puesto específicamente en el corredor utilizado por los buques petroleros, mientras las terminales cerealeras y multipropósito continúan operando con la profundidad actual.



