Empresarios textiles aseguraron que los niveles de actividad se retrotrajeron a la pandemia, afectados por el derrumbe del consumo. En varias provincias, las empresas comienzan a reducir el personal y, en algunos casos, las plantas cierran definitivamente.
El sector textil, como otros, se encuentra en estado de alerta por la caída de la actividad. Mientras que el salario registrado cayó en promedio 14,9% entre noviembre y abril, empresarios del rubro advierten por la baja del 60 % en las ventas y una preocupación expresa por los despidos consecuentes.
Entre el martes y jueves de esta semana se realizó en La Rural un evento que congregó a toda la industria textil: Emitex (Exposición Internacional de Proveedores para la Industria de la Confección), Confemaq (Exposición Internacional de Maquinaria para la Confección) y Simatex (Exposición Internacional de Maquinaria Textil).
Quienes acudieron al encuentro en Palermo advirtieron que las alarmas sonaron en todos los stands. A través de los amplios pasillos de La Rural, los empresarios recorrían los pabellones en grupo, para escuchar a diversos referentes y mantener una perspectiva global de mercado.
Las conclusiones sobre el panorama actual no fueron buenas. Camilo Alan, empresario textil, lo resume así: “Nadie está vendiendo. los empresarios están muy preocupados. Los gastos fijos subieron entre un 70 % y 80 %, y las ventas cayeron 60 %”. Esos números redundan en el peor final: “Estamos achicando empleados porque no sabemos cómo pagarles”, contó.
Ola de despidos
La crisis en el sector se extiende en todo el país. Así lo describió Jorge González, secretario de la Asociación Obrera Textil (AOT) de Catamarca: “Lo que se vive es tremendo. La caída es muy dura”, resumió.
En Catamarca, Textilcom, la marca que confecciona la vestimenta de la Selección Argentina de Fútbol, cerró sus puertas, dejando sin trabajo a 124 operarios.
González coincidió con el número ofrecido por el empresario textil en cuanto a un 60 % de la caída de las ventas y la problemática por los costos de los servicios de luz y gas. Los comercios e industrias ya no mantienen tarifas subsidiadas: pagan el costo mayorista real de los insumos, lo que los lleva a pagar tarifas entre tres y siete veces más caras respecto a diciembre del año pasado.
En esa línea, también coincide con la retracción dentro del mercado laboral. “Entre Tucumán, Corrientes, La Rioja y Catamarca hay alrededor de 6.000 obreros suspendidos y más de 3.000 trabajadores despedidos”, advirtió González.
De esta forma, las fábricas mantienen “stock hasta el techo” porque “la venta es cero”. Es por eso que el secretario de AOT reflexionó: “Cuando el Presidente (Milei) diga que la inflación está bajando, que aclare que es porque la gente no consume absolutamente nada”.
El sector además se ve afectado por la apertura de importaciones. Para Raúl Hutin, dirigente pyme y fundador de la empresa textil Scalter, el sector se encuentra en una “etapa depresiva” aunque insiste con que las pymes “buscan resistir hasta el final” antes de hacer un ajuste sobre la cantidad de personal. Sin embargo, admitió que los despidos ya se están produciendo y opinó que el final del programa económico “puede ser un desastre social e industrial”. “Estamos trabajando al 37 % de la capacidad instalada”, enfatizó.



