La empresa de origen alemán proyecta que sus productos sean más sostenibles como parte de un plan de cinco años para acercar la rentabilidad a la de su rival Nike, mientras busca mejorar su transformación digital.
La empresa alemana de ropa deportiva Adidas tiene como objetivo duplicar sus ventas de comercio electrónico para 2025 y hacer que sus productos sean más sostenibles como parte de un plan de cinco años para acercar la rentabilidad a la de su rival Nike.
[su_note note_color=”#e3e3e3″]Adidas busca ventas en línea por hasta 9.000 millones de euros (10.700 millones de dólares) al año para 2025 con un margen de ganancia operativa del 12-14%, frente al 11,3% logrado en 2019 antes de que la crisis del coronavirus golpeara las ventas y la rentabilidad. [/su_note]
La compañía dijo el miércoles que reabrió el 95% de sus tiendas después de los cierres por el coronavirus, al tiempo que pronosticó que aumentará hasta un 30% sus ventas en China y América Latina. Las acciones de Adidas subieron más de 4% a las 1435 GMT, la mayor ganancia del índice alemán de principales acciones.
Si bien la industria de artículos deportivos ha sufrido por el cierre de tiendas durante la pandemia de COVID-19, ha logrado mayores ventas en línea a medida que más personas han comenzado a correr, hacer senderismo y practicar yoga durante los confinamientos.
Adidas invertirá más de 1.000 millones de euros en su transformación digital para 2025, lo que incluye hacer que su cadena de suministro sea más ágil para entregar mejor los pedidos en línea.
El presidente ejecutivo Kasper Rorsted dijo que el comercio electrónico representaría más del 40% de las ventas de la industria para 2025, y que el crecimiento del negocio en línea es tres veces más rápido que el resto.
Adidas finalizó el año pasado con un total de 19.844 millones de euros, lo que supone una caída de las ventas del 16% en relación a 2019, cuando la compañía alcanzó la cifra de negocio de 23.640 millones de euros. Las ventas online del gigante alemán, sin embargo, se dispararon un 53%.
En el global del año, las ventas disminuyeron un 9% en América del Norte, un 12% en Europa, un 16% en Lationamérica, un 17% en Asia-Pacífico y un 18% en los mercados emergentes. Tan sólo la región de Rusia tuvo un comportamiento plano en cuanto a la facturación.



