La multinacional sufrió un drástico freno a la producción en la fábrica de lavarropas en Pilar que la firma inauguró hace tan sólo dos años.
Whirlpool redujo un turno, despidió a 15 % de su personal y anunció más suspensiones por la caída en las ventas. El plan de achique también incluye la suspensión de operarios entre el 24 de mayo y el 2 de junio próximo. En medio de una inédita caída en las ventas y tras la decisión del gobierno de Javier Milei de reducir los aranceles a la importación de electrodomésticos de línea blanca, la compañía decidió cerrar uno de los turnos de producción y despedir a sesenta de los 400 trabajadores locales. Y la reducción aún no parece haber alcanzado su límite.
Según publicó el sitio Pilar a Diario, el panorama es desalentador en la planta de Fátima, inaugurada en octubre de 2022. Esta planta, que comenzó su producción hace apenas dos años, requirió una inversión de 52 millones de dólares y generó unos mil puestos de trabajo, entre directos e indirectos.
Diego Espeche, secretario de organización de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) y titular de la seccional San Miguel, sostuvo que el planteo de la empresa fue “sacar a 250 trabajadores, más del 50 % de la planta, pero nos negamos. Acordamos que no se renueven sesenta contratos eventuales y suspensiones de los efectivos. La caída de la actividad se sintió en todas las empresas”, según informaron.



