Cinco emprendedores bahienses encontraron la manera de ayudar a quienes ayudan a su ciudad en tiempos difíciles.
La startup que llevan adelante cinco emprendedores de Bahía Blanca ya tiene alcance regional. Lanzaron Cuota Q en 2023, una plataforma que permite a entidades sin fines de lucro, clubes y organizaciones optimizar su recaudación, reducir costos y abrazar la digitalización. Su misión es transformar la forma en que las organizaciones en Latinoamérica y Europa recaudan fondos y gestionan sus miembros.
Danilo Luján, economista, y Diego Tonetti, contador público, nacieron en Bahía Blanca, pero estaban en Buenos Aires cuando los recluyó la pandemia. Fue entonces que Luján recibió un llamado telefónico que disparó la primera idea y lo hizo reflexionar sobre una necesidad concreta de los clubes de su infancia en su ciudad: una entidad sin fines de lucro de Bahía Blanca lo quería sumar a su campaña de socios. Él no dudó en decir que sí, pero cuando le pidieron su dirección para asociarlo, les dijo que vivía en Buenos Aires y le explicaron que no podían enviarle un cobrador.
“Nosotros detectamos una necesidad profunda en las organizaciones sin fines de lucro, clubes y asociaciones: la dificultad de gestionar y cobrar cuotas de forma eficiente”, destacó Tonietti, cofundador de CuotaQ.
“Lanzamos en Argentina, pero desde el primer momento diseñamos la solución pensando llevarla a otros lugares de la región que tienen la misma dificultad. Así, gracias a nuestra estructura flexible, pudimos expandirnos rápidamente adaptándonos a las particularidades de cada país pero manteniendo siempre nuestra esencia solidaria”, agregó.
Así fue que ya finalizada la pandemia, en 2023, crearon CuotaQ, una plataforma de cobro automatizado para la gestión financiera de ese tipo de organizaciones sin fines de lucro que hoy funciona en Argentina, Chile, Uruguay y España.
“Cuando analizamos bien ese universo de entidades sin fines de lucro, nos dimos cuenta de que existía una necesidad crítica, que es la falta de financiación y eficiencia en la gestión debido a sistemas de cobro tradicionales que son obsoletos. Se trata de un sector un poco olvidado porque, al ser sin fines de lucro, todos suponen que ahí no hay dinero”, añadió Luján.

Expansión y alcance regional
Mientras la idea iba tomando forma, el equipo se completó con Rodrigo Perrote, Luciano Martín y Joan Almeida, jóvenes programadores con mucha experiencia en medios de pagos en línea. Y así fue cómo los cinco emprendedores se transformaron en multiplicadores de ayuda con una solución para ayudar a los que ayudan.
“La experiencia de traspasar fronteras ha sido, sin dudas, transformadora. Cada país nos enseñó algo nuevo: en Chile aprendimos la importancia de la formalidad, en Uruguay fortalecimos nuestra relación cercana con el cliente, y en España entendimos la necesidad de automatizar procesos y una comunicación institucional aún más sólida para construir confianza. Todo este camino nos permitió no solo crecer como empresa, sino también evolucionar como equipo humano, fortaleciendo nuestra resiliencia, agilidad y visión a largo plazo”, destacaron desde la empresa.

Premios internacionales
La empresa asegura que, si bien los premios no son el objetivo final, son un poderoso catalizador que acelera el crecimiento y la consolidación en el mercado internacional. En el caso de CuotaQ, ese reconocimiento ha sido clave. “Ser seleccionados para el programa Young Leaders of the Americas Initiative (YLAI) del Departamento de Estado de Estados Unidos, obtener premios en IAE Business School, Babson College, y ser parte de Santander X100 validó no solo nuestra propuesta de valor, sino también nuestra capacidad de ejecución. Estos logros abrieron puertas a nuevas oportunidades de negocio, facilitaron conversaciones con aliados estratégicos y reforzaron la confianza de nuestros clientes actuales y futuros”, finalizaron.



